Deloya admite que resultados no le favorecieron; acusa que hubo traidores dentro del PRI

Guillermo Deloya Cobián, candidato del PRI a la presidencia municipal de Puebla, admitió su derrota y sostuvo que dentro del partido hubo traidores, aunque rechazó dar a conocer nombres o número de los mismos.

“No nos traicionaron a nosotros, traicionaron sus propios principios, sus propias lealtades. Que caminen, qué Dios los bendiga y cada quien tomó sus propias decisiones y actuó en consecuencia”.

Criticó a quienes se cambian de playera “como si fuera un trapo sucio”; en su caso, dijo que tiene al PRI tatuado.


De igual forma, rechazó que el partido lo haya abandonado y dijo que quienes pidieron una candidatura sabían a lo que se metían, por lo que no tenían lugar las quejas.

El ex abanderado sostuvo que ni él ni el equipo que lo acompaño a lo largo de la campaña decaen ante lo que creen profundamente.

Empero, reconoció que al partido le ha faltado escuchar lo que los ciudadanos quieren y ahora debe renacer recuperando su origen y regresando a sus ideales.

Para Deloya Cobián no se trata solo de cambiar a personajes, sino de actuar con base en sus postulados y tomando en cuenta a la militancia.

De no hacerlo, el ex director del Icadep, dijo que de nueva cuenta los electores se cobrarán en las urnas como ayer lo hicieron.

“Hay mil formas de morir, pero un millón de formas de resucitar”, expresó el priista al insistir que como candidato hizo todo lo que estaba a su alcance para lograr el triunfo en la capital del estado.

En conferencia de prensa, donde en al menos tres ocasiones estuvo al borde del llanto, informó que se dedicará a la academia y platicará con su dirigencia nacional y estatal para conocer su futuro dentro del partido.

Concluyó que después de los actos de violencia registrados ayer, los cuales calificó como preocupantes, comentó que en Puebla se necesita entrar en un proceso de reconciliación.