Deloya logró describir a Puebla como una ciudad donde se respira miedo

Todos los candidatos a la alcaldía de Puebla tienen como tema central de sus discursos el severo problema de la inseguridad, pero a la hora de hablar como lo atenderán sus propuestas se reducen a los lugares comunes de siempre. Por eso sorprendió el proyecto #Pueblasegura del aspirante priista Guillermo Deloya Covián –que ayer hizo público–, quien logró por un lado hacer un crudo diagnóstico del miedo que envuelve a los ciudadanos de la capital por haber sido victimas de un ilícito o por la posibilidad de serlo; y por otro lado, expuso propuestas muy elaboradas para buscar reducir el índice delictivo en la Angelópolis.

Algo que destaca mucho de este proyecto, es que se parte del diagnóstico de que ocho de cada 10 habitantes de Puebla no confían en la Policía Municipal, y  a su vez, los uniformados de esta corporación son victimas de la corrupción oficial del ayuntamiento de Puebla, que los pone a laborar con seguros de vida ínfimos, con la obligación de que paguen sobornos para obtener equipo y estar sometidos a condiciones precarias de trabajo.

De los tres principales contendientes por la alcaldía de Puebla, el priista Guillermo Deloya es el que ha tenido un menor impacto mediático, en mucho por las malas condiciones electorales por las que atraviesa el PRI en la mayor parte del país.


Pese a esas condiciones desfavorables, ayer sorprendió el candidato del tricolor por dar a conocer un extenso y ambicioso proyecto de mejora de la seguridad pública, que en mucho supera lo que han expuesto sus rivales.

El planteamiento de Deloya parte de lo siguiente: Puebla es una ciudad donde se respira miedo todos los días, en todos los sitios y en todos los ámbitos sociales de la capital.

Nueve de cada 10 ciudadanos mayores de 18 años, de acuerdo con su diagnóstico, sienten a diario el temor de ser alcanzados por la delincuencia o sufrir un acto de violencia.

Esta mala percepción de la seguridad pública del municipio de Puebla –se apunta en el documento– creció 12.3 por ciento en el último año, de acuerdo con mediciones especializadas.

Tan solo en 2016, tres de cada 10 hogares reportaron haber sufrido un ilícito a lo largo de ese año.

Entre los años 2015 y 2016, creció en 11 por ciento el número de victimas de delitos por cada 100 mil habitantes.

Mucho se habla del tema de los robos, asaltos y homicidios, pero Deloya expuso un indicador que había pasado desapercibido y es una cifra que genera temor, desconcierto:

Tan solo en el primer cuatrimestre de 2017, Puebla fue la primera ciudad del país con más desapariciones de personas, al registrar 162 casos, que son más de uno por día, lo cual representó un incremento del 260 por ciento en relación con el mismo periodo anterior.

Siete de cada 10 habitantes de la ciudad de Puebla dicen haber sufrido, presenciado y conocido de un acto delictivo.

Por eso, para 75 por ciento de la población el primer problema que debe solucionar el próximo alcalde es el de la inseguridad.

87 por ciento de los habitantes de Puebla dicen sentir mucho o regular miedo de acudir a un cajero automático a retirar dinero o hacer algún pago.

De igual manera, a 87 por ciento le da temor subirse al transporte público por el riesgo de que le roben o una banda asalte el autobús, microbús o camioneta de traslado de pasajeros.

82 por ciento de los ciudadanos dicen que salir a la calle les da miedo, por estar con la idea de que algo malo va a pasar.

Con estos datos –eso no lo dice el documento de Deloya– queda claro que los habitantes de Puebla han perdido el espacio público y ahora el mismo es controlado por la delincuencia, ante la ausencia de una autoridad municipal con capacidad de enfrentar a la delincuencia.

En materia de propuestas, Deloya presentó varias alternativas, entre las que destacó crear policías comunitarias en la juntas auxiliares y observatorios de los delitos más comunes, para establecer estrategias de combate, pero en particular destacó el siguiente aspecto:

Plantea involucrar al sector académico de Puebla para profesionalizar a los agentes de la Policía Municipal y que en ellos surja el interés de buscar combatir la impunidad que ha llevado a los vecinos de la capital a vivir con miedo todos los días del año.