Puebla, cuarto lugar nacional en muertes maternas; van ocho en lo que va del año: Ssa federal

Aumentan en 30% embarazos en adolescentes en Tehuacán, situación que obliga a tomar medidas intensas para promover la planificación familiar: sector salud.

La Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud federal reveló que el estado de Puebla ocupa el cuarto lugar nacional con el mayor número de muertes maternas en lo que va del año.

La entidad contabiliza ocho casos de muerte materna, de enero a marzo, en instituciones de salud públicas, donde un 40 por ciento de los partos son por vía cesárea.

Seis muertes fueron en hospitales de la Secretaría de Salud del estado, mientras que uno en el Instituto Mexicano del Seguro Social y uno más no tuvo atención médica.


El estudio también destaca que la Razón de Mortalidad Materna (RMM), calculada en Puebla, es de 37.4 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados, lo cual es superior a la media nacional que es de 34 muertes.

Para el activista Gerardo Pérez Muñoz, una de las soluciones al problema podría ser la partería tradicional, práctica ancestral que se encuentra en riesgo.

Pérez Muñoz informó que la partería sigue luchando por ser reconocida como una profesión y tradición indígena que favorece un modelo de atención del parto humanizado, lejos de la intervención quirúrgica innecesaria.

Dijo que según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 94.5 por ciento de los mexicanos nace en hospitales, y la mayoría bajo procedimientos sobremedicalizados, lo cual ubica a nuestro país en el cuarto sitio por la tasa de cesáreas practicadas al año.

Esto a pesar que la misma OMS pone como tope una tasa aceptable de 5 y el 15 por ciento de los nacimientos sean por cesáreas. Sin embargo, explicó que la práctica de la cesárea se eleva más en los hospitales privados que reportan un 90 por ciento de cesáreas en la totalidad de los nacimientos anuales.

Expuso que el incremento de cesáreas obedece a una cuestión netamente económica, porque mientras en un parto natural la mujer es dada de alta después de dar a luz, con el procedimiento quirúrgico por lo menos tiene que pasar uno o dos días en el nosocomio, pagando costos de hasta 80 mil pesos.

En contraparte, el IMSS despidió en octubre pasado a más de 230 parteras de diversas comunidades indígenas del estado de Puebla, quienes incluso desde hace 40 años otorgaban el servicio.

Gerardo Pérez refirió que hasta hace 20 años se pensó que, al contrario de lo que revelan los datos actuales, la cesárea disminuiría la mortalidad de madres que concebían en partos naturales.

Por ello –señaló- se fomentó la cirugía, pero después de varias décadas, el índice de mortalidad materna sigue siendo la misma.

En ese sentido, informó que la Dirección de Etnología y Antropología Social (DEAS) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) efectuará conjuntamente con algunas organizaciones sociales una serie de actividades para reivindicar a la partería tradicional como derecho cultural en el marco de la defensa del territorio.

En un estudio también dado a conocer por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Dar a luz con una partera, ¿transgresión o derecho?, se refirió que “las políticas públicas en México impusieron desde la década de los 50 que los partos fueran atendidos por médicos y enfermeras obstetras en centros de salud, diluyendo la labor de las parteras”.

Incluso, en 2004 el gobierno federal estableció que todos los nacimientos debían ocurrir en hospitales de segundo y tercer nivel, con el propósito de disminuir los índices de muerte materna.

Por lo tanto, la saturación en estos servicios derivó en violencia obstétrica, es decir, una serie de prácticas de maltrato y de violaciones a los derechos humanos y reproductivos de las mujeres en labor de parto por parte de personal de salud, especialmente del sector público.