Creadores dicen no al programa Artistas urbanos del ayuntamiento de Puebla

No, porque se hizo sin una previa consulta pública. No, porque quienes lo evaluarán no tienen idea de qué es el arte urbano. No, porque poner una cuota es como “caciquear” el trabajo artístico. No, porque sus beneficios son a todas luces una mentira. No, porque la supuesta calidad que calificarán suena más a un intento de censurar y reducir las expresiones culturales a lo espectacular y una “estética clasista” en la que no cabe lo crítico. No, porque aceptarla, es aceptar el empobrecimiento del arte.

Esos no son algunas de las razones con las que un grupo de artistas callejeros se opone al llamado programa Artistas urbanos que de manera reciente aprobó el Cabildo, que obligará a que acróbatas, cantantes, teatreros y otros artistas urbanos paguen 37 pesos por día al ayuntamiento de Puebla para poder laborar en las calles del Centro Histórico.

Dicha medida tiene el objetivo de “regular” a los artistas para que éstos “se instalen en un lugar fijo, no afecten el mobiliario ni la imagen urbana ni el patrimonio arquitectónico”, como argumentó el regidor Miguel Méndez Gutiérrez. La iniciativa implica que los artistas se sometan a una prueba que realizará el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP), encabezado por Anel Nochebuena Escobar, para que se defina si el artista tiene “calidad o no” para poderle otorgar el permiso y éste pueda realizar su trabajo en las calles.


Hace unos días, artistas callejeros de Puebla se movilizaron, protestaron y clausuraron de manera simbólica al IMACP. Lo harán de nueva cuenta este jueves 22 de junio a las 11 horas en el zócalo de la ciudad de Puebla para discutir en torno a esta medida municipal. Lo harán, dijo la artista, activista e investigadora social Itzell Sánchez, porque es una forma de decir que no a esta medida que fue aprobada por los regidores de manera omisa y sin conocimiento de lo que significa el arte urbano.

Al IMACP, recordó durante una entrevista la miembro del colectivo Acción Directa Autogestiva, fueron no para negociar “en lo oscurito”, sino para exigir lo que los artistas que ocupan la calle han pedido desde los primeros años de este instituto municipal –cuando lo dirigía Dalia Monroy-: que se respete su trabajo, porque con el solventan su economía familiar y desenvuelven su obra que no tiene cabida en los pocos espacios institucionales.

Sánchez acotó que el IMACP y su titular Anel Nochebuena deben de pronunciarse, mientras que el Cabildo de Puebla debe corregir esta medida por medio de un foro abierto en el que participen funcionarios, expertos y por supuesto artistas urbanos.

“El arte callejero corre el riesgo de ser coartado e institucionalizado. ¿Qué va a pasar con lo crítico y lo alternativo? ¿Cómo se ubicará frente a su estética clasista con la que desconocen a todos los que trabajamos en la calle?”, cuestionó la artista.

Señaló que todas estas medidas de censura y cuotas tienen que ver más bien con la “gentrificación” del Centro Histórico, un neologismo que refiere a la elitización o el aburguesamiento que se da en un sector de la ciudad.

El programa Artistas urbanos, acusó la activista, es en suma un atentado a la libertad de expresión y a la pluralidad, y apunta al sometimiento, al acotamiento de los espacios y a la criminalización de las expresiones artísticas, ya que quienes no se alineen a él podrán ser acreedores a una multa.

El cantautor Arturo Muñoz “Carcará” fue motivo hace unos cuatro años del hostigamiento por parte de las autoridades municipales cuando cantaba y tocaba su guitarra en el primer cuadro de la ciudad. Mientras su guitarra le fue decomisada, él recibió una multa de 300 pesos. “La problemática ha sido la misma: al arte callejero se le ha buscado sacar de la calle, el lugar donde el artista sobrevive”, dijo durante una entrevista.

Para Carcará, la medida que pretende aplicar el ayuntamiento de Puebla es una limitación para ocupar los espacios públicos, algo que significa una contradicción cuando las instituciones tampoco proveen los foros adecuados. Mencionó que la intención de la medida de calificar a los artistas no es válida dado que no son conocedores del tema. “Sus criterios no son los nuestros por lo que decimos no a su ley y a sus cuotas, no permitiremos que nos caciqueen porque todos tenemos derecho al empleo y al autoempleo”.