Un cráneo precerámico hallado en Tehuacán da cuenta de la triponema, enfermedad sexual

La imagen de un cráneo hallado en Tehuacán que data aproximadamente de seis mil años antes de esta era, correspondiente al periodo precerámico, fue incluida en una exposición sobre la treponema, una infección humana de transmisión sexual que tiene evidencias históricas en México.

Bajo el nombre de La enfermedad de Venus, esta exposición fotográfica se exhibe en el marco de la 17 Semana Cultural de la Diversidad Sexual que se desarrolla en Mérida, Yucatán.

En ella, se muestra gráficamente las evidencias históricas de infección humana por treponemas, con la finalidad de tomar conciencia y desarrollar estrategias de prevención y autocuidado.


Dicha exposición fue coordinada por Edith Yesenia Peña Sánchez y José Concepción Jiménez López, ambos de la Dirección de Antropología Física (DAF), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Conformada por 65 fotografías y siete posters a color, impresos en foam-board en diferentes dimensiones, el título de la muestra refiere a Venus, la diosa romana de la sexualidad que etimológicamente refiere al latín venereus, denominación usada para referirse al contagio que se da por contacto sexual o venéreo.

El montaje se deriva de dos proyectos conjuntos: Antropología de la sexualidad y Exposición itinerante de la historia de la antropología física, generados en la DAF, dirigidos por Yesenia Peña y José Concepción Jiménez, respectivamente.

Los antropólogos han dedicado gran parte de su vida académica a analizar las infecciones de transmisión sexual en los humanos. Para esta ocasión presentan fotografías de restos óseos encontrados en México, cráneos principalmente, correspondientes a los periodos precerámico, prehispánico y virreinal.

Dichos cráneos están resguardados en la Osteoteca de la DAF y en el Laboratorio de Osteología del Posgrado en Antropología Física de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Yesenia Peña explicó que la treponema es una bacteria espiroqueta que provoca cuatro tipos de enfermedades infecciosas: pinta, yaws, sífilis endémica y sífilis venérea (la única que se transmite por contacto sexual).

Abundó que en el caso de los cráneos a los que alude la exposición, todos presentan algún tipo de treponematosis, y en ellos se observan daños de destrucción o pérdida ósea (caries sicca) y de apariencia esponjosa y porosa de la bóveda craneal (hiperostosis porótica), entre otras alteraciones osteopatológicas.

En específico, sobre la característica del Treponema pallidum pallidum, el antropólogo José Concepción Jiménez señaló que es posible que se encuentre la de tipo venéreo, que se identifica porque deja en el hueso una especie de granulado que inicia generalmente en la parte facial, posteriormente se va a las tibias y finalmente se extiende a algunas otras partes del cuerpo.

Actualmente, ambos especialistas, apoyados por Gabriela Salas Bautista y Lilia Hernández Albarrán, de la DAF, consideran indispensable realizar estudios de carácter genético para determinar el tipo de treponema que poseen los restos óseos.

Respecto a los de la época prehispánica, además del cráneo de Tehuacán, se muestran fotos de aquellos localizados en Churubusco y Tlatelolco, en la Ciudad de México; la Cueva de la Candelaria, en Coahuila; Tula, en Hidalgo; Cueva de la Cecilia, en Sonora; y en Chichen-Itzá, en Yucatán.

Del periodo virreinal, en cambio, se exhiben fotografías de los encontrados en el Hospital de San José de los Naturales, en el Pedregal de San Ángel, y en la iglesia de la Soledad, estos últimos tres lugares en la capital del país.

Se muestra un mapa de la República Mexicana, elaborado por la doctora Peña, en el que se señalan los lugares donde se han hallado restos óseos infectados por treponemas.