En el séptimo Encuentro de Cocina Conventual harán una apología de la cocina poblana

El investigador y académico de la UAP Ángel Perea Balbuena, y las directoras del Museo de Santa Mónica y del Murep, Claudia Reyes Flores y Laura Guzmán Vázquez, respectivamente, así como la titular del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP), Anel Nochebuena, presentaron la séptima edición del Encuentro de Cocina Conventual que se hará del 23 al 25 de agosto.

Esta vez, bajo el tema Apología de la cocina poblana, los participantes a través de documentos, recetarios y diversos elementos culinarios, darán cuenta de los atributos de la gastronomía poblana. Será, como apreció Perea Balbuena, “un banquete literario y de investigación”.

En ese sentido, la directora del Museo de Santa Mónica, Laura Guzmán, señaló que el proyecto gira en torno a la identidad y que, por tanto, darle continuidad es abonar en la enseñanza de un área como esta.


En su turno, Claudia Reyes, ahora directora del Murep y otrora titular del Museo de Santa Mónica, expuso que el tema Apología de la cocina poblana se suma a los anteriores: el chile en nogada, los huevos de clausura, la triada maíz, frijol y chile, el galeón de Manila, los recetarios de Sor Juana y el chocolate.

El séptimo encuentro, en el que también colaboran las universidades Popular Autónoma del Estado de Puebla, del Valle de Puebla y Boulanger, iniciará el próximo jueves 23 de agosto a las 10 horas en el Teatro de la ciudad con la conferencia inaugural Los conventos de las monjas de Puebla, a cargo de la historiadora Rosalba Loreto López.

Se harán las mesas Alimentos que conformaron el mestizaje culinario en Puebla y El arte mobiliario y vajillas poblanas, la primera integrada por Cecilia Vázquez Ahumada, Alfonso Gómez Rossi y Norma Angélica Santiesteban, y la otra por Arnulfo Allende y Lilia Martínez.

La jornada cerrará con la proyección del documental Museo de arte religioso Santa Mónica dirigido por Rosa Adela López Zuckermann.

El día siguiente, el viernes 24 a las 10 horas en el mismo espacio, Aldo Rivero Pastor dará la ponencia Estudios y comentarios sobre recetario conventual del manuscrito del siglo XVIII y del recetario familiar del manuscrito del siglo XIX.

Luego, se hará la mesa 3 Un dulce sabor poblano con la presencia de Paola Vera y Liz Galicia; la mesa 4 La comida poblana como patrimonio inmaterial con Lucio Lara, Lourdes Herrera y Ángel Perea, cerrando con la presentación del libro Orígenes de la cocina poblana de Jesús Manuel Hernández.

Para cerrar, el sábado 26 a las 11 horas en el Museo de Santa Mónica se hará la presentación, a cargo de su autor y editor Ricardo Moreno Botello, del libro a cocina en Puebla. Tradición y modernidad de un patrimonio, elogio de La Cocinera Poblana.

Perea: a platillos clave de la gastronomía poblana no se les van a quitar los mitos

A elementos clave de la gastronomía poblana, como el mole o los chiles en nogada, que también forman parte del patrimonio cultural intangible del país, “no se les va a quitar ni la tradición ni los mitos que hay sobre ellos, (pues) están insertos en una idea global de lo que es ser poblano”, reparó Ángel Perea Balbuena, académico e investigador universitario.

Su opinión contrastó con lo expresado por otros estudiosos de la gastronomía local, quienes han señalado la urgencia de despojar de esos mitos a platillos representativos de Puebla pues echan a un lado la idea de que son resultado de un complejo proceso social, cultural y contextual.

A pregunta expresa, Perea Balbuena señaló que persistirán esos mitos pues “no tenemos literatura” en la que se verifiquen los datos históricos, debido a que “la cocina es una nueva disciplina”.

“Mucho ha estado en el marco de la leyenda y eso es lo que los hace interesante, y aunque se están investigando ciertos datos consideró que, aunque salgan, no les va a quitar la tradición a estos elementos ni el mito”, sostuvo.

Puso como ejemplo que, si bien está documentado que Agustín de Iturbide sí estuvo en Puebla del 2 al 11 de agosto, como se refiere en el periódico de la época La Abeja Poblana, y que se ofreció en su honor un banquete para 150 personas de 14 tiempos, no se sabe que tipo de platillos se ofrecieron y con ello no se puede constatar o desechar que monjas crearon los chiles en nogada para el emperador.

“Lo culinario no se documentaba porque era común, era parte de una tradición. Esos mitos también engrandecen la cultura gastronómica”, aseveró Ángel Perea.

Contrario a lo opinado por el profesor de la UAP, la directora de Santa Mónica, Laura Guzmán estimó que es necesario darle seguimiento al proyecto porque la cocina poblana “no solo es una cuestión mítica sino académica”.

“Nos reafirma que cada día, el investigar y preservar no solo es importante para el INAH, sino que lo antropológico y de identidad permiten ubicarnos en una colectividad, algo que hace que nos anclemos y nos hacen ser uno mismo”, señaló la etnóloga.