CONTROVERSIA SOBRE ACCIONES JUDICIALES

La noche del martes pasado Gabriel Biestro, presidente del partido Morena en Puebla, recibió la información procedente de su abogado en el sentido de que se había librado una orden de aprehensión en contra suya y de otros compañeros de su organización. Esta casa editorial buscó corroborar esta versión y, mientras en la oficina del partido se nos informó que contaban con un documento que así lo indicaba, en la Fiscalía General del Estado no lo desmintieron.

Es hasta poco después de las 8 de la mañana del siguiente día, luego de que la noticia se había esparcido vertiginosamente en portales periodísticos y redes sociales, y Morena había publicado una posición al respecto, que la dependencia a cargo del abogado Carrancá emitió un boletín asegurando que no existían tales acciones judiciales para detener a los partidarios de López Obrador que participaron en los hechos del hotel MM.

Durante el día, el gobierno del estado y la Fiscalía manifestaron que no correspondía a la verdad lo dicho por Biestro y sus compañeros. Sin embargo, estos presentaron un documento oficial que lleva como encabezado “órdenes de aprehensión”, que da cuenta de una “sesión privada” en la que se habrían configurado los delitos perseguidos con los testimonios de los supuestos agraviados, encabezados por Eukid Castañón y Jesús Giles, que presumiblemente redundaría en las mencionadas órdenes de prisión. El documento, sin embargo, no da los nombres de los supuestos perseguidos, pero ellos mismos ofrecen una lista de quienes estarían en sendas carpetas de investigación para ser procesados por aquellos hechos.


Luego, la dirección estatal de Morena, en rueda de prensa, afirmó que la pretensión de Rafael Moreno Valle, cabeza indiscutible del bando que cuenta con su esposa como abanderada a la gubernatura poblana, sería tratar de hacer un chantaje para que se cambiaran las órdenes de aprehensión contra ellos por el reconocimiento de la victoria de la señora Alonso Hidalgo.

Lo cierto es que, más allá de las argumentaciones ofrecidas por ambos lados de la disputa, en las últimas semanas se ha configurado un escenario que hace plausible lo dicho por los morenistas, lo que se refuerza poderosamente por dos acontecimientos bien conocidos: la Fiscalía es controlada directamente por Moreno Valle, porque así lo diseñó durante su mandato; y, los hechos que llevó a cabo durante su gobierno nos hablan de que este tipo de procedimientos en los que se tuerce la ley para favorecer sus intereses y aun sus caprichos, son un recurso habitual de su comportamiento. Pero hoy la situación es muy diferente a la que disfrutó durante su mandato.