EL CONGRESO: UNA VERGUENZA

La respuesta del Congreso ha sido pusilánime ante la pretensión de cobrar 100 pesos por cada niño que asiste a una escuela pública.Foto: Esimagen

Ante la pretensión de la concesionaria Agua de Puebla para Todos de cobrar por cada niño que asiste a una escuela pública en la capital 100 pesos, para amortizar la deuda que los centros de estudios tienen por el servicio, la respuesta del Congreso local ha sido pusilánime.

En efecto, en voz del diputado José Chedraui Budib, presidente de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal y conspicuo militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Poder Legislativo ha vuelto a abandonar a su suerte a la sociedad poblana, como lo ha hecho desde que el morenovallismo asumió el poder político en la entidad.

Ahora parece ser que una empresa de muy dudosa fundación, de la que se ignora casi todo y que ha dado muestras sobradas de su negligencia y nulo compromiso con la población, tiene facultades plenipotenciarias, superiores incluso a la soberanía que reviste la investidura del pleno de los representantes populares.


Se ha insistido en este espacio sobre el oscuro episodio en el que está sumida la historia de Puebla desde que el morenovallismo impera y lo que sucede con los diputados no hace más que abonar a la certeza de que la sociedad se encuentra en completo desamparo por la falta de institucionalidad, de contrapesos y la abyección de las fuerzas políticas que deberían ser opositoras y se comportan como cómplices o lacayos.

 

Es seguro que este asunto llegará a tribunales y que, como ha pasado en otras ocasiones, sea desde el Poder Judicial de la Federación el que enmiende la plana a los legisladores.