Confirmando la recesión

grafica 11Aunque hoy lo electoral parece dominarlo todo, por lo menos en el municipio poblano y algunos conurbados, el proceso de desacelaración de la economía mexicana se impone y los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) así lo confirman.  En el boletín de prensa 269/13, del 4 de julio, el instituto difunde los últimos resultados, al mes de abril,  del Sistema de Indicadores Cíclicos, que da seguimiento al comportamiento de la economía mexicana y permite determinar la fase del ciclo económico a través de dos indicadores compuesto,  denominados coincidente y adelantado.
Vale le pena decir que los ciclos económicos se derivan en fluctuaciones que de manera recurrente se presentan en las economías y se componen de cuatro fases, la de expansión, desaceleración, recesión y recuperación. El tiempo de duración de un ciclo varía  por múltiples factores. En las últimas décadas hemos visto el acortamiento de los ciclos, acorde a los procesos de globalización y al nuevo papel de los gobiernos nacionales, que ha mermado la aplicación de políticas contracíclicas para dilatar lo más posible los procesos de desaceleración y crisis. Lo anterior ha derivado en un comportamiento que se traduce en mayor incertidumbre e  inestabilidad económica.
Los resultados del Inegi establecen que en abril de 2013 el Indicador Coincidente continúa mostrando signos de desaceleración al registrar un valor de 100.0 puntos y una disminución de (–)0.07 puntos con respecto al mes anterior. Por su parte, el Indicador Adelantado continúa mostrando signos de crecimiento alrededor de la tendencia, al observar un valor de 100.2 puntos y una variación de 0.03 puntos con relación al pasado mes de marzo.
El valor de los Indicadores Coincidente y Adelantado, así como su tendencia de largo plazo, representada por una línea horizontal igual a 100, permiten identificar cuatro fases del Ciclo Económico. El resultado del indicador coincidente deriva de la evolución de los componentes cíclicos del Indicador de la Actividad Industrial, del Índice de Ventas Netas al por menor en los Establecimientos Comerciales y de las Importaciones Totales, los cuales se posicionaron en su fase de recesión, mientras que el Indicador de la Actividad Económica Mensual se encuentra en fase de desaceleración. Por el contrario, la Tasa de Desocupación Urbana y el Número de Asegurados Permanentes en el IMSS se situaron en su fase de expansión. La evolución del Indicador Adelantado en el pasado mes de mayo es consecuencia del comportamiento del Tipo de Cambio Real y del Índice Standard & Poor’s 500 (índice bursátil de Estados Unidos), que se ubicaron en su fase de expansión; así como de la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio y las Exportaciones No Petroleras que se localizaron en fase de recuperación. Por otro lado, la Tendencia del Empleo en las Manufacturas y el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores en términos reales se posicionaron en su fase de recesión.
Como se observa en la gráfica con estos indicadores es posible distinguir la etapa del ciclo económico en la que se encuentra la economía del país; sin embargo, no se establece la magnitud de su crecimiento o decrecimiento. También es  importante mencionar que, de acuerdo con la metodología,  para que se detecte un punto de giro, que modifica la fase del ciclo ya sea en los indicadores compuestos o en las variables que los conforman, entre uno y otro debe existir por lo menos un periodo de nueve meses que los separe y la longitud de los ciclos debe ser de al menos 21 meses, entre otros elementos.
Con base en lo anterior, para determinar si la actividad económica entra o se encuentra en recesión, por ejemplo, es necesario considerar no solamente si el indicador coincidente se ubica en la etapa recesiva, sino además si ha registrado por lo menos nueve meses desde que inició la desaceleración. Si esta condición no se presenta, no se podrá afirmar que se ha detectado un punto de giro en el ciclo económico. Lo mismo ocurre para establecer si la actividad económica entra o se encuentra en expansión, lo que por el momento parece no suceder.