Coneval: crece en 4.9% la pobreza moderada en Puebla; se coloca en primer lugar nacional por encima de Chiapas

En la última década, en el estado de Puebla creció en 4.9 puntos porcentuales el número de personas que viven en pobreza moderada, al pasar del 45.6 por ciento del total de la población en el año 2008, a 50.5 por ciento en 2016, de acuerdo con el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018 del Coneval, dado a conocer a nivel nacional.

Hay que aclarar que la entidad poblana ocupa el primer lugar nacional en la medición de pobreza moderada, mientras que Chiapas, en pobreza; y el Estado de México, en términos absolutos, con el mayor número de personas en esta situación al concentrar a 8 millones de pobres.

Con dicho crecimiento, Puebla se ubica en el primer lugar nacional en pobreza moderada, incluso por arriba de Chiapas, con el 49 por ciento; Tlaxcala, 48.2 por ciento; Michoacán, 45.9 por ciento; Veracruz, 45.8 por ciento; y Zacatecas, con el 45.5 por ciento.


Esto significa que en la entidad poblana más de 3.5 millones de personas se encuentran en situación de pobreza moderada, donde según el censo de 2015 viven 6 millones 168 mil 883 habitantes.

En tanto, Puebla capital continúa siendo el municipio más pobre del país, después de Ecatepec de Morelos, en el Estado de México.

En la ciudad de Puebla, el 40.6 por ciento de la población vive en situación de pobreza, es decir, 700 mil personas de un millón 719 mil 828 habitantes.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer que los datos sobre pobreza muestran un panorama mixto.

Entre 2008 y 2016, reveló que la pobreza aumentó en 3.9 millones de personas; al mismo tiempo 2.9 millones de personas dejaron de estar en situación de pobreza extrema.

Lo anterior, argumentó, es resultado por un lado de la reducción de la mayoría de las carencias sociales, aunque las carencias de acceso a la seguridad social y a la alimentación todavía son altas y, por otro lado, el ingreso de los hogares ha tenido una trayectoria errática.

Explicó que los cinco estados que en 2016 presentaron los porcentajes más altos de población en pobreza extrema es liderada por Chiapas, donde alrededor de ocho de cada diez personas se encontraban en situación de pobreza, seguido de Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Puebla.

Según la estadística del Coneval, Puebla se encuentra a la cabeza de la lista de estados que concentran la mayor cantidad de personas en situación de pobreza moderada; de los 53 millones de personas en esta condición, 24 millones viven en estas entidades, es decir más de 45 por ciento del total.

En términos absolutos, dijo que la entidad federativa que concentró el mayor número de personas en Pobreza fue el Estado de México, con más de 8 millones de personas.

En relación con la pobreza extrema, informó que 30 de 32 estados disminuyeron el porcentaje de personas en esa condición entre 2008 y 2016.

“Este fenómeno es consistente con la focalización de la política de desarrollo social que ha significado que cada una de las intervenciones sea diseñada para incidir en un indicador de la medición de la pobreza y esté dirigida a las personas más pobres”, refirió.

Lo anterior, señaló, significa que se atendieron las carencias de la población en situación de pobreza extrema, y con ello se ayudó a este grupo a transitar hacia una situación de pobreza moderada, lo que habría redundado en el aumento de los datos de este último indicador.

En ese sentido, el Coneval precisó que Chiapas es el estado con la reducción de pobreza extrema más alta: 10.6 puntos porcentuales, seguida de Puebla donde disminuyó de 19.0 a 9.0 por ciento

En el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018 se documentó que el comportamiento de la pobreza no es homogéneo entre las entidades federativas; en 2016 hubo estados con más de 50 por ciento de su población en esta condición y, por otro lado, entidades federativas con porcentajes inferiores a la cifra nacional de 43.6 por ciento.

Para elaborar este Informe, el Coneval utilizó la evidencia acumulada a lo largo de diez años en los que, además de hacer mediciones de pobreza y evaluaciones a políticas y programas de desarrollo social, ha llevado a cabo investigaciones en áreas tales como el análisis del cumplimiento de los derechos sociales y de las condiciones que enfrentan algunos grupos discriminados.

El propósito principal de este Informe es mostrar la evidencia sobre la situación actual del país en relación con los avances y los retos en la pobreza y en el ejercicio de los derechos sociales de la población, poniendo énfasis en los grupos en condición de rezago.

Principales hallazgos estadísticos del Coneval

Entre los datos más importantes hallados por el Coneval se encuentra que la carencia por acceso a los servicios de salud tuvo la mayor reducción entre 2008 y 2016 (alrededor de 24 millones de personas), seguida de la carencia de calidad y espacios de la vivienda (5 millones de personas menos).

Asimismo, la falta de acceso a la seguridad social disminuyó en 4.1 millones de personas, pero todavía 68.4 millones presentan la carencia.

Por otro lado, el Coneval indicó que entre 1992 y 2016 el ingreso promedio ha tenido fluctuaciones que no han permitido mejoras permanentes en el bienestar de los hogares.

“Las crisis económicas en este periodo, entre otros factores, se han traducido en un crecimiento económico promedio anual de 2.4 por ciento, lo que representa solo 1.3 por ciento en términos per cápita”, refirió.

Mientras a nivel de los hogares, expuso que si bien el poder adquisitivo del ingreso laboral se incrementó 8.6 por ciento entre 2014 y 2016, éste se redujo 10.6 por ciento en la última década.

A esto sumó que el alza inflacionaria reciente, que en 2017 alcanzó 6.77 por ciento, ha provocado una disminución en el poder de compra de los hogares de 2.5 por ciento en ese año.

Aunado a ello, comentó que la desigualdad en la distribución del ingreso se ha mantenido elevada y no se observan factores económicos, como una mejora en la productividad, que permitan suponer un cambio en esta tendencia.

En ese contexto, el Coneval sostuvo que la informalidad afecta la productividad de la economía en su conjunto. “En México, la mayoría de las empresas son pequeñas e informales y absorben una gran parte del empleo”.

Durante el periodo 2009 a 2017 –argumentó- se observó una disminución en la proporción de empleos informales, que pasó de 60 por ciento a 57.0 por ciento. Sin embargo, este tipo de empleo continúa siendo el que prevalece en el país.

En el mismo rubro, documentó que algunos grupos de la población, como los jóvenes entre 15 y 29 años, tienen mayores dificultades para insertarse en empleos formales.

En 2017, del total de personas jóvenes ocupadas, 59.9 por ciento, se encontraban en empleos informales.

Al final, el Informe de Evaluación 2018 determinó que la pobreza es un tema prioritario para el gobierno federal, pero este no debe ser la única problemática que guíe la política pública.

Para mejorar en el desarrollo social –recomendó- es necesario avanzar en el cumplimiento de los derechos y reducir las brechas que aún existen entre diferentes grupos sociales en el país, así como diseñar instrumentos de política pública que igualen las oportunidades de toda la población.

La situación de México reveló una brecha en el acceso de los trabajadores a la seguridad social al ubicarse en niveles de informalidad laboral semejantes a los de países como Guatemala (64.9 por ciento) o Bolivia (61.4) y muy distante de la situación en países con economías semejantes, como Chile (15.5) o Brasil (22.8).

La versión completa del Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social está disponible en www.coneval.org.mx