Con el triunfo de AMLO, maestros cesados regresarán a trabajar en Puebla: CDMP

El maestro Miguel Guerra Castillo, vocero del Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP) / Foto: Archivo de la Jornada de Oriente

Con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, el Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP) informó que los 11 maestros cesados en el estado por la implementación de la reforma educativa regresarán a trabajar.

El vocero del CDMP, Miguel Guerra, dijo que los maestros y el pueblo necesitan impulsar la educación política de las grandes masas que requiere López Obrador, para dar paso a la cuarta transformación de México.

Refirió que el cambio verdadero, la cuarta Revolución desde Palacio Nacional, solo será posible si la participación popular arrasa con todas las formas de fraude electoral y la corrupción.


El docente confió que la reforma educativa se cancele, por atentar contra los derechos laborales y sindicales, pues nada tiene de educativa.

El 12 de mayo, en Guelatao, Oaxaca, el ex candidato de Morena a la presidencia de la República presentó un decálogo educativo ante miembros del magisterio.

Durante el acto se comprometió además de la cancelación la reforma educativa, a otorgar becas mensuales a estudiantes y suspender las cuotas en las escuelas, entre otros.

A nivel nacional, se exige la reinstalación de 700 docentes que fueron cesados por oponerse a la reforma educativa. Esto a pesar a que se han demostrado todas las irregularidades en que incurrieron para aplicar la llamada evaluación del desempeño.

En el caso de la entidad, el CDMP informó que en Puebla fueron cesados por no participar en la prueba ENLACE, que al paso del tiempo ha sido considerada inútil y fue retirada del plan docente.

“En Puebla fueron despedidos por oponerse a la prueba que mostró ser una mercancía de empresarios que ha mostrado ser absurda e inaplicable”, reclamó.

Miguel Guerra sostuvo que con la victoria de López Obrador triunfó la inteligencia del pueblo que impulsó el cambio desde abajo, contra la opinión de los abstencionistas y de todo tipo de anulistas que pretendían sembrar la desconfianza en el triunfo y en el cambio.

Al final, admitió que la lucha no termina con los festejos que tienen resonancia mundial sino con la transformación de la conciencia: dejar de ser gremialistas, sectarios, individualistas y cobrar conciencia política para sumarse a las organizaciones revolucionarias, al movimiento popular, al frente anti–neoliberal que es el gran vencedor en estas elecciones.