Como danza el aire

El aire danza levantando el polvo.

Rasca con un pie la tierra,

con el otro gira entre la maleza.


El son de la banda azuza al viento.

 

Se va la tierra a los pulmones

y el aroma de las moras

se impregna en las muchachas

que admiran cómo baila el viento.

 

Unas tosen, otras inflaman

sus pechos de gacela.

El aire, las ve y alborotado va

y las agasaja, alzándoles la falda.

 

Ellas ríen, sus muslos se erizan

por el soplo venturoso

que les besa el vientre,

que les hurga del vértice al ombligo.

 

Florean el aire y las muchachas.

 

Los muchachos las miran y esperan

–con innegable azoro– que la banda toque

la siguiente pieza y, como el invisible,

dancen con las flores que floreara el viento.