Comentarios al 6º. Informe de Gobierno de EPN en los temas económicos

Enrique Peña Nieto (EPN) señaló que entrega al país con fortalezas económicas y que el país está listo para seguir creciendo. Entre las fortalezas menciona la estabilidad macroeconómica y reitera que sin “estabilidad económica no hay desarrollo posible”. El problema es que la economía nacional no ha alcanzado ni lo uno, ni lo otro. En el presente sexenio se crecerá menos que el sexenio anterior, y con mayores presiones sobre el sector externo, como sobre las finanzas públicas y se termina con una deuda pública más del doble con la que inició.

Se mencionó en la lectura del 6º. Informe que “el Pacto por México permitió atacar las barreras que impedían el desarrollo de México”. Y resaltó que “las reformas hacendaria, energética y telecomunicaciones, ya empezaron a producir resultados”. Sin embargo, los hechos no lo constatan. En 2017 se creció menos que en 2016 y en el sexto año de su gobierno la economía crecerá menos que en 2017, evidenciando que las reformas estructurales impulsadas por el Pacto, no se tradujeron en mayor inversión productiva, ni incrementaron la productividad y competitividad de la economía. El proceso de privatización y extranjerización impulsado por las reformas estructurales, solo llevaron a que la inversión privada invirtiera donde el gobierno dejó de hacerlo, representando ello un cambio patrimonial. Es decir, lo que era del Estado pasó a ser de la cúpula empresarial nacional e internacional, sin que ello incrementara la capacidad productiva y la dinámica económica nacional. Fue tal la promoción a las reformas estructurales y de las expectativas de crecimiento que supuestamente traerían, que terminaron por representar el ataúd del PRIgobierno ante el no cumplimiento de las expectativas optimistas de crecimiento configuradas. Se evidenció que solo eran para reducir el tamaño del Estado en la economía y para ampliar la participación de la cúpula empresarial, con la clara consecuencia de mayor desigualdad del ingreso y la riqueza en el país.

Otra de las fortalezas mencionadas, es que “por primera vez en 20 años, México tiene autonomía alimentaria, al exportar más alimentos que los que importa”. Al respecto hay que señalar que lo que México exporta son frutas, hortalizas y cervezas que se incluyen en las exportaciones agroindustriales, e importamos granos básicos, fundamentales para la dieta del mexicano. Somos deficitarios en trigo, frijol, maíz, arroz, soya, sorgo, lo que nos coloca a merced de la disponibilidad de dólares para comprar dichos productos, así como del precio del dólar. Al aumentar el precio de éste, se encarecerán los bienes de consumo esencial, lo que podrá ocasionar problemas de hambre en la población más pobre del país. Es un problema de seguridad nacional el ser autosuficientes internamente en granos básicos para garantizar el consumo nacional, problema no considerado por el gobierno que termina su mandato.


También en su informe, EPN defiende al TLCAN y lo sigue colocando como “la región más atractiva y competitiva del mundo”. Si fuera así, no habría cuestionamiento del Donald Trump a dicho acuerdo comercial. Los tres países miembros muestran creciente déficit de comercio exterior con China y un bajo crecimiento. Si fuera la región más competitiva, los resultados serían distintos.

El presidente mantiene su defensa a la libertad de comercio, sin reconocer como nuestro país ha sido perdedor con dicha política. Y añade que el Acuerdo Comercial con Estados Unidos acordado el 27 de agosto, da certidumbre. El problema es que un mal acuerdo no dará certidumbre alguna para que vengan más inversiones, debido a que México verá reducidas sus exportaciones a Estados Unidos, lo que frenará el poco crecimiento logrado e incrementará el déficit de comercio exterior, que desestabilizará más a la economía.

Enrique Peña Nieto admitió el fracaso en seguridad. Reconoce que “no logró pacificar completamente al país”. Si el país está a lo largo y ancho convulsionado por el crimen organizado y la delincuencia no organizada, es producto de los problemas de desempleo, subempleo, economía informal, bajos salarios y creciente desigualdad del ingreso derivada de la política económica predominante que defendió y sigue defendiendo a lo largo de su sexenio. De continuar el nuevo gobierno privilegiando la “estabilidad” macroeconómica y el libre comercio, continuarán recrudeciéndose los problemas económicos, políticos, sociales y de delincuencia en el país.