El colectivo ADA y Tetiem ofrecerán una función especial de Las niñas de la guerra

Una obra que no pierde vigencia porque como hace 10 años imperan las mismas problemáticas que en su estreno: la desigualdad, el riesgo, la violencia que viven las personas y particularmente los niños en un contexto en el que priva el acoso, la orfandad y la muerte.

Para el próximo domingo, como una celebración de sus 10 años de montaje y de que en el caos también puede haber empatía, el colectivo Acción Directa Autogestiva ofrecerá una función de Las niñas de la guerra.

Esta, una obra dramatúrgica de Berta Hiriart, pisará por primera vez el foro del Karuzo -11 Oriente 218, centro- el próximo domingo 11 de marzo a las 13 horas, con cuotas de recuperación de 60 y 40 pesos para adultos y menores, respectivamente.


Itzell Sánchez, actriz protagonista de la pieza al lado de Consuelo Meneses, señala que Las niñas de la guerra es un proyecto conjunto que fue desarrollado, hace más de una década, con el Teatro Taller de Investigación y Experimentación Mexicano, mejor conocido como Tetiem AC, con quienes el colectivo ADA, pese a sus diferencias, comparten su impulso por “buscar escenarios”.

Durante una entrevista, explica que el proyecto teatral sigue tan vigente como en sus inicios, porque aborda temas urgentes: la guerra, la desigualdad, la infancia y la violencia sistémica y, al mismo tiempo, el respeto, la diversidad, la empatía y de manera más personal, el festejo a la colectividad.

La también activista agrega que dicha obra acaba de tener más de 40 presentaciones en escuelas de educación básica de Puebla como parte del programa Patio escénico de la Secretaría de Educación Pública estatal.

Con ello, conscientes que el teatro “no es otra cosa que la repetición”, pudieron ir aprendiendo del público infantil al que se presentaron, de su ojo audaz y crítico, y con el cual es “necesario ponerse a su nivel”.

Expuso que para hacerlo, desde el inicio el montaje de Las niñas de la guerra -dirigido por José Carlos Alonso y el apoyo de Edgar Góchez, de Tetiem-, implicó un trabajo multidisciplinario en el que entraron los músicos Juan Morales del grupo Monedita de Oro y Arturo Muñoz “Carcará”.

Ambos cantautores señalaron, también durante entrevista, que la música original compuesta para el montaje derivó de su discurso.

Se trata, mencionó Juan Moneda, de la “empatía que causa y del respeto que debe de haber hacia el otro, sin importar cuál sea su formación, su ideología, su religión o que en su apariencia tenga una forma antagónica a la nuestra”.

Aquí la música, precisó Carcará, no es un acompañamiento sino otro personaje que logra un diálogo con los demás, que se monta a la escena creando sus propios diálogos.

“Aquí el músico se convierte en otro actor y otro espectador, y entonces no solo son dos actrices dando una obra sino todo un colectivo”, dijo el músico que recientemente presentó el disco La calle y la alcoba al lado de Carlos Arellano.

Destaca que la función especial forma parte del programa de festejos por los 12 años del Karuzo que cerrará el próximo 31 de marzo con un concierto a cargo del mítico Botellita de Jerez, con boletos que ya están a la venta.

 




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