Ciudad Modelo luce abandonada; tiene edificios y departamentos, pero no hay gente

Ciudad Modelo luce abandonada; tiene edificios y departamentos, pero no hay gente.

La Ciudad Modelo Audi, que Rafael Moreno Valle Rosas llegó a presumir en su mandato como un futuro ejemplo nacional de desarrollo urbano ordenado y en la que se invirtieron más de 5 mil 500 millones de pesos -según datos oficiales-, se encuentra hoy en estado de abandono, pues no solo los recintos oficiales como el Centro Integral de Servicios (CIS) permanecen cerrados, sino que los complejos habitacionales que están vacíos. Es, en pocas palabras, una ciudad sin gente.

La última vez que la Ciudad Modelo Audi tuvo actividad fue el 15 de enero pasado, cuando Moreno Valle rindió su último informe allí, usándose el auditorio como sede del acto protocolario y el CIS como una sala de prensa.

La Jornada de Oriente hizo un recorrido durante este fin de semana en esa urbe y pudo constatar que aunque los edificios oficiales vistosos están terminados y cuentan con mobiliario, permanecen cerrados. En efecto, inactivos están no solo el CIS o el auditorio, sino uno cuya actividad permanente resulta imprescindible y del que Moreno Valle prometió que funcionaría “las 24 horas del día los 365 días del año”: el Centro de Salud y Servicios Ampliados (CESA).


La Ciudad Modelo Audi luce como una enorme colonia fantasma. Si durante su construcción, la de la planta armadora de autos de lujo y el último informe de gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, los accesos estaban vigilados por elementos de la Policía Estatal y se observaba el paso frecuente de patrullas, hoy la presencia de la fuerza pública es nula y cualquiera puede ingresar a la zona sin problemas.

El ambiente en la urbe morenovallista es de solitud. Los edificios dispuestos para ofrecer la gestión de servicios públicos están ahí y desde los vidrios que hacen las veces de paredes y fachadas, se puede ver el mobiliario los equipos de cómputo y otros enseres, pero no hay nadie.

Están también terminados cientos de departamentos montados en edificios, listos para usarse: cuentan ya con electricidad, los timbres suenan, se pueden apreciar tomas para la instalación de tanques de gas y calentadores. Pero nadie los habita.

No hay siquiera uno de esos inmuebles que ya funcione como hogar. Hubo este fin de semana de asueto extendido una oficina abierta de atención de El Pilar, una de las desarrolladoras de vivienda en la Ciudad Audi. Ayer, primero de mayo, feriado por la conmemoración del Día del Trabajo, se pudo observar solo a una familia ingresar para pedir información.

Las vialidades lucen impecables, los camellones también. La hierba no está crecida y las flores se mantienen vivas, indicio de que reciben atención. El viernes y este domingo pasados hubo algunos jardineros haciendo faenas.

Por esas calles desoladas a veces transitaron este fin de semana  nalgunas camionetas de redilas y modelos atrasados, conducidas por  hombres con aspecto de albañiles. De hecho, algunos alarifes, apenas dos o tres, estaban trabajando en la edificación de más departamentos.

El aspecto desértico de la Ciudad Modelo Audi es similar al que presenta La Célula, el puerto seco que se volvió emblemático para el gobierno del priista, Mario Marín Torres, el antecesor del panista Rafael Moreno Valle Rosas. Ese complejo con aduanas y pesas ubicado en Oriental, llamado pomposamente “Nodo Logístico Intermodal”, se convirtió en el símbolo perfecto de la corrupción, la negligencia y el despilfarro del marinismo, pues a una década de haber sido concluido nunca se le ha usado, salvo como locación para una serie de televisión. Pero a las pifias de ese proyecto del llamado “góber precioso”, Moreno Valle aplicó a La Célula un abandono deliberado, para usarla como propaganda negativa perfecta en contra del grupo que le precedió en el poder.

Reciclar una idea

Uno de los principales planteamientos de Rafael Moreno Valle Rosas apenas asumió la titularidad del Poder Ejecutivo poblano en 2011, fue el de las llamadas “Ciudades Rurales”, un esquema mediante el cual las poblaciones dispersas en el campo serían concentradas en un solo lugar, para así lograr la efectividad en la prestación de servicios públicos.

La dispersión poblacional, aseguraba el entonces mandatario, hace muy costosa e ineficiente la dotación de servicios y las “Ciudades Rurales” acabarían con el problema, pues los labriegos podrían vivir ahí y salir a lo largo del día trabajar sus parcelas, para regresar a pernoctar a sus nuevas casas.

El modelo de “Ciudades Rurales” que propuso Moreno Valle ya había sido aplicado y fracasó en Chiapas. En Puebla, fue criticado por organizaciones sociales e investigadores en Ciencias Sociales y Urbanismo, que lo consideraron un verdadero despropósito. Al final, la idea fue retirada, pero se supo que en realidad el gobernador no la desechó sino que la recicló para presentarla en 2014 como la Ciudad Modelo Audi.

Ciudad sin gente

Todo parece indicar que la Ciudad Modelo Audi corre el riesgo de tener una suerte similar al de La Célula, pues solo tiene actividad el Centro Escolar Doctor y General Rafael Moreno Valle de San José Chiapa, donde decenas de alumnos practicaban este lunes las coreografías para el desfile del 5 de Mayo.

Por ahí pasó también un hombre en bicicleta que parecía ser guardia de seguridad privada, a juzgar por el uniforme de camuflaje en azul y sombrero para safari.

Los enviados de esta casa editorial preguntaron a los infantes y algunos padres de familia si alguien vivía ahí, en la Ciudad Modelo Audi, pero la respuesta en todos los casos fue negativa.

Había también otro grupo que destacaba en la soledad de la Ciudad Audi: un piquete de huéspedes alemanes  que departían en shorts y ropa primaveral en una de las terrazas del Hotel LQ La Quinta. No eran más de una decena, entre hombres y mujeres. Parecían relajados.

Es así que en 480 hectáreas de terreno, con inmuebles deslumbrantes –como el Auditorio, el CIS o los edificios de la Universidad Tecnológica- y vialidades perfectas, con iluminación pública a base de energía solar, jardines podados, estaciones para el transporte público y hasta juegos infantiles lo hay todo para la comodidad de la gente, aunque precisamente ese elemento esencial para cualquier ciudad, la gente, brille por su ausencia.