CESA LA PERSECUCIÓN, NO LA INJUSTICIA

Después de 4 años, concluyó persecución judicial contra opositores al Gasoducto Morelos. Ayer, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala, informó que para 9 de los 10 indiciados prescribió la acción penal y recordó que uno de los perseguidos murió en la lucha no solo contra el proyecto sino para probar su inocencia.

Como en todos los casos de presops, procesados y perseguidos políticos del sexenio que encabezó el panista, Rafael Moreno Valle Rosas.

No se puede descartar que existan averiguaciones previas o carpetas de investigación motivados por este proyecto o por otro, en la intención de seguir criminalizando la defensa de los derechos humanos de las comunidades originarias.


Del mismo modo, las afectaciones a los pueblos siguen vivas, como en el caso de estas las comunidades de San Lucas Tulcingo y San Juan Amecac, que  además de haber sufrido la represión municipal, estatal y federal padecen la indiferencia de las autoridades federales y estatales de protección civil al habitar en  dos de los municipios donde el Gasoducto atraviesa la zona naranja del mapa de Peligros del Volcán Popocatépetl, situación por la que el Cenapred recomendó reconsiderar el trazo y que la CNDH recomendó a la CFE cumpliera con dichas recomendaciones técnicas.

Las violaciones que se han cometido contra los pueblos originarios de Puebla, Tlaxcala y Morelos por la instalación del Gasoducto Morelos siguen siendo heridas abiertas e historias interminables como interminable es la lucha por la defensa de la vida y el territorio.