Celebración en San Andrés Cholula

La gente se mostró muy contenta por estar ahí, celebrando una victoria que la mayoría nunca había celebrado, y mostraba una gran disposición para seguir buscando el triunfo de Bar-bosa a la gubernatura ■ Foto Aurelio Fernández

Lo primero que hice cuando llegué al festejo para celebrar el triunfo de Karina Pérez Popoca, fue tratar de saber cuánta gente había debajo de esa enorme lona que les guarecía de la tormenta. Se veían muchos. Hice un cuadriculado mental, como los biólogos en sus transectos, y concluí que al menos eran cuatro cuadrantes equivalentes al espacio de una fiesta de aniversario de La Jornada de Oriente. Entonces, allí había al menos 4 mil personas. Yo las vi muy contentas; no parecían, porque sin duda no lo eran, acarreadas. Pulque, agua de sabores, arroz y barbacoa eran repartidas por diligentes integrantes del equipo de la ganadora a la presidencia municipal de San Andrés Cholula.

Karina Pérez Popoca sí está en la lista de perseguidos que elaboró en Comité para la Libertad de los Presos Políticos y contra la Represión Social en Puebla, me confirma Carolina Barranco, vocera de esta organización ciudadana. Ella ofreció resistencia a las reformas municipales ordenadas por aquel gobernador, las que quitaron a las juntas auxiliares el registro civil, y cuya movilización tuvo como episodio más lamentable y destacado la represión en San Bernardino Chalchihuapan, incluida la muerte del niño José Luis Tehuatlie Tamayo; pero también participó en la resistencia que los sanandreseños le presentaron al esposo de la candidata ungida ayer por el IEE como ganadora a la gubernatura, a las reformas hechas a la zona arqueológica de la pirámide de Cholula, que acarreó varios detenidos y otros episodios de supresión de las libertades ciudadanas y la legalidad vigente. Esta candidata no proviene de los grupos que ya estaban en el poder o de arreglos al margen de la gente, proviene de las luchas que su pueblo dio cuando fue necesario. Ella es la joven Karina Pérez Popoca. Da gusto decirlo.


Julio Glockner, actuante junto a Ani Ashwell en aquellos momentos tan difíciles, consideró que la barbacoa estaba excelente. Coincidió en esta apreciación con Adán Xicale, una de las víctimas más castigadas por Moreno Valle, en que el guiso de borrego les había salido extraordinario. Claro, allí estaban todos los que dieron aquellas batallas, batallas que forman parte de una guerra que no ha concluido, por cierto. Estaban muchos más en el festejo. Josué Xicale fue quien nos invitó al cotarro y es el futuro síndico de esta Cholula, incansable luchador social, como le consta a todos.

En una mesa que estaba más lejos que cerca del estrado en el que tocaban los grupos amigos de esta causa, se encontraban los más significativos morenistas de estos días: Nancy de la Sierra, José Juan Espinosa, Gabriel Biestro y Luis Miguel Barbosa, con su inseparable familia. Claro, Karina se encontraba entre ellos comiendo por igual, recibiendo a los que querían saludarlos, por igual. Biestro, Karina y Barbosa emitieron discursos con el común denominador de que la batalla por la gubernatura se seguirá dando. Digo esto porque hay la sospecha de que se habrían hecho arreglos para crear una suerte de concertacesión: yo no mando meter boletas para Anaya –ahí está que sacó un tercio de lo que obtuvo López Obrador– y tú me dejas gobernar, habría ofrecido Moreno Valle a la dirección de Morena. De ahí la suspensión de la convocatoria a una manifestación ayer domingo, etcétera. Los discursos fueron en sentido contrario. Pero nomás fueron discursos. Los próximos días sabremos más, aunque los representantes nacionales de esa formación política ya se expresaron, con López Obrador a la cabeza, y con Santiago Nieto y Horacio Duarte hablando de que van a impugnar la elección; no parece haber mucha negociación que digamos. Por otro lado, ¿qué tiene para negociar Moreno Valle? Acción Nacional ya lo desconoció en los hechos –y no es para menos–; el futuro del exgobernador aparece como sombrío.

La gente se mostró muy contenta por estar ahí, celebrando una victoria que la mayoría nunca había celebrado, y mostraba una gran disposición para seguir buscando el triunfo de Barbosa a la gubernatura. Un hombre mayor se acercó a Barbosa y le dijo: yo participé en la campaña de Valentín Campa a la presidencia de la República como candidato independiente en 1976 y en todas las demás campañas nacionales, y esta es la primera vez que gano.

Karina, a la cabeza de una pacífica y masiva insurrección popular contra el régimen nacional y el local, ha conseguido el prodigio de quitarle a Acción Nacional el bastión que más presumía: 23 años gobernando San Andrés Cholula. Eso se acabó.