Campo y soberanía alimentaria en México en el juego político de Puebla

A pesar de los logros de las organizaciones civiles y no gubernamentales entre junio de 2011 a febrero de 2012 que llevó a garantizar constitucionalmente el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, y a un medio ambiente sano, persisten graves deficiencias en estos derechos humanos en nuestro país, caracterizada por un 45.5 % de la población –53.3 millones de personas–, que padecen algún grado de pobreza alimentaria (CONEVAL, 2013), y con ello el incremento alarmante en las estadísticas morbi-mortales relacionadas a los hábitos alimenticios (hipertensión, diabetes, cáncer, etc.).

Los deficientes hábitos alimenticios (aditivos a los alimentos, alto consumo de grasas, azúcar y sal), el sobrepeso y la obesidad, adicciones como el tabaquismo y el alcoholismo y la falta de ejercicio físico son parte de esta problemática (Cruz, 2015).

Y en este contexto cabe recordar que la implementación de un nuevo modelo económico desde mediados de los 80´s (que sustituyó al de Sustitución de Importaciones y Modelo Desarrollista que tenía México), y que conocemos como Neoliberalismo, se nutrió fundamentalmente del pensamiento de economistas voraces e inhumanos como Milton Friedman y la llamada Escuela de Chicago (que al igual que las universidades de Harvard y Yale han formado a una parte de la Tecnocracia política nacional, como Salinas, Zedillo, Cartens, etc.), los cuales han promovido la desregulación del sector productivo primario nacional a través de una serie de medidas y cambios superestructurales (reformas constitucionales, venta de paraestatales, privatización de servicios y asistencia técnica, recortes presupuestales, etc.), que ha traído como consecuencia el abandono del campo mexicano. Dicho de otra manera ha significado que el Estado mexicano renunciara a su responsabilidad de conducir y regular la producción de alimentos suficientes y sanos para la población mexicana, tal como lo establece la fracción XX del artículo 27 constitucional, dejando en manos de servicios privados y al vaivén del mercado la producción, transformación y comercialización de los alimentos con las lamentables consecuencias mencionadas.


En el estado, el actual gobernador y presidente municipal de Puebla no se preocupado ni tantito por superar esta problemática, fomentando el uso de los espacios disponibles para promover infinidad de centros comerciales que lo único que hacen es agravar la problemática, por lo que en este contexto de graves carencias alimentarias y salud, que debe ser un tema supremo en las propuestas de campañas de los candidatos de izquierda, ya que en los candidatos de la oligarquía local (entiéndase PRI, PAN, PRD, Verde Ecologista y Panal)  solo usan el tema con demagogia e hipocresía, donde debemos construir propuestas científicas que impulsen de nueva cuenta a la agricultura agroecológica, la agricultura familiar, urbana y periurbana, y agroindustrial, en beneficio primero de los productores, y en seguida de los consumidores, que somos todos.

 

Bibliografía citada

CONEVAL (2013). Resultados de pobreza en México 2012 a nivel nacional y por entidades federativas. On line: http://www.coneval.gob.mx/Medicion/Paginas/Medici%C3%B3n/Pobreza%202012/Pobreza-2012.aspx. Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. México.

Cruz Martínez, Ángeles (2015). En unos años, un tercio de los mexicanos tendrán cáncer, alertan. Diario La Jornada. México. 2 de febrero de 2015. P. 32.