Campesinos exigen al edil de Juan C. Bonilla impedir la instalación de megaproyectos

Este miércoles, campesinos integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua (FPDTA) Puebla, Morelos y Tlaxcala efectuaron una asamblea pública en la explanada del ayuntamiento de Juan C. Bonilla, donde exigieron al cabildo que firme un acuerdo con los pobladores para impedir que libere permisos para la construcción del Arco Poniente, la instalación del Gasoducto Morelos, y frenar la perforación de pozos profundos.

Debido a la presión que ejerció la organización, el alcalde Andrés Cadena, de extracción priista, decidió abandonar el encuentro sin llegar a un acuerdo con los inconformes.

Alrededor de las 10 horas, medio centenar de personas adheridas a la organización, originarias de la comunidad de Santa María Zacatepec, se presentaron en la alcaldía municipal para participar en un encuentro con las autoridades.


Luego del intercambio de opiniones y de demandar que el ayuntamiento firmara una minuta, en la que se compromete a no entregar la tierra de la gente a empresas extranjeras, para la creación de los llamados “proyectos de muerte”, el edil decidió huir del lugar para evadir su responsabilidad.

Al respecto, Alejandro Flores, uno de los dirigentes del Frente de Pueblos, lamentó el hecho y la insensibilidad del alcalde.

Informó que recientemente el ayuntamiento liberó permisos para la excavación de dos pozos profundos, en beneficio de fábricas de la región, lo cual señaló representa una desigualdad para los habitantes del municipio, a quienes ahora, por decreto, se les quiere cobrar el agua.

Argumentó que los tres proyectos ponen en riesgo los recursos naturales y las tierras de cultivo de la región, donde se cosecha frijol y maíz.

En el caso del Gasoducto Morelos, los labriegos refirieron que hoy más que nunca debe ser cancelado el proyecto, una vez que ha quedado demostrada la frecuente actividad del volcán Popocatépetl, que en caso de una erupción provocaría la explosión de esa red, que transportaría millones de metros cúbicos de gas.

Informaron que se han cumplido 20 meses del retraso de las obras para el gasoducto, el cual no se ha concretado porque no había un plan correctamente establecido por parte del gobierno federal del panista Felipe Calderón Hinojosa.

“Los habitantes hemos tenido que luchar solos, porque no ha habido apoyo de los presidentes municipales ante el acoso de autoridades federales y de empresas extranjeras que traen el proyecto de construcción del Gasoducto Morelos, que atravesará por una decena de comunidades rurales del estado de Puebla”, señaló el informante.

De acuerdo con la licitación pública internacional LPI–SCPIF– 001/11 concluida el 30 de octubre de 2011 con el fallo a favor de las compañías españolas, los plazos establecidos señalan que en noviembre del mismo año debió iniciar la construcción de la red de gas, y el 20 octubre de 2012 la transportación de 320 millones de metros cúbicos de gas para dos termoeléctricas.

Sin embargo, afirmaron que hay una investigación de académicos del área de Geofísica de la UNAM, que respalda la idea de que el Gasoducto Morelos representa una “bomba de tiempo” por su cercanía al volcán Popocatépetl.

“Y en caso de una erupción explotaría la red de ese combustible, causando una desgracia a decenas de pueblos, principalmente de Puebla”, advirtieron.

Esta situación y la no liberación de los derechos de vía, por donde pasará el trazo del gasoducto, ha frenado la ejecución de la obra.

En su movimiento para buscar echar abajo el proyecto, el Frente de Pueblos ha tenido que enfrentarse a todo tipo de amenazas y chantajes.

No obstante, los afectados señalaron que no cejaran en la lucha hasta impedir que desde las autoridades comunales, municipales y estatales se frente el proyecto que sólo garantiza la muerte de los labriegos que habitan en las faldas del Popocatépetl.