Cambios en el periodismo

Era lógico, vinieron cambios en los medios y en el periodismo. En  los próximos meses se ahondarán, no solo por el anuncio de que el gobierno de Andrés Manuel recortará a la mitad las erogaciones en publicidad- las cuales siempre han sido mayores a las autorizadas por el Congreso, lo cual mostraba el desprecio del ejecutivo a los diputados- y debido a que se señaló  que ya no habrá oficinas de prensa en las dependencias oficiales- algo muy poco atinado-. Ante ello  una buena cantidad de medios se están preparando ante tiempos difíciles económica y políticamente.

Hace tiempo que Rubén Cortés salió de la dirección de La Razón (en nota anterior dijimos incorrectamente que de La Crónica, en junio de este año), diario que atacaba siempre a López Obrador. Y el martes 31 de julio un editorial de Milenio Diario, anunció que Carlos Marín dejaba la dirección del impreso por cambios en su modificación expansiva, aunque mantenía sus columnas y programas televisivos. Ese mismo día Carlos Ramos Padilla, luego de 17 años en ABC Radio se despedía de su audiencia.

Pero en otro asunto, donde hubo cinco asesinados hace tres años (31 de julio de 2015), el caso de Rubén Espinosa, Nadia Vera,  Alejandra Negrete, Mile Virginia Martín  y Yesenia Quiroz Alfaro no sólo hay incertidumbre sino negligencia de las autoridades capitalinas.


Hasta el momento hay tres detenidos: Abraham Torres Tranquilino, sentenciado a 315 años de prisión, aunque pude solicitar un amparo; César Omar Martínez y Daniel Pacheco, a quienes no se les ha dictado sentencia en ese largo tiempo.

Para la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en su recomendación 4/2017 el móvil de los homicidios nunca fue aclarado, jamás  se atendió a cabalidad la línea que señalaba como un posible responsable a Arturo Bermúdez, secretario de Seguridad Pública de  Javier Duarte. Por el entonces gobernador de Veracruz, huyeron de esa entidad Rubén y Nadia. Bermúdez  tenía una empresa de seguridad a unas cuantas cuadras del departamento en la colonia Narvarte 8 luz Saviñón 1909) donde fue el multiasesinato. Hace  tiempo  ese poli está detenido y acusado de desaparición forzada y corrupción. Además, las investigaciones se interrumpieron sin saber por qué.

En aquella sugerencia, también se dijo que las autoridades, encabezadas por Miguel Ángel Mancera, no habían  reparado el daño a los familiares de las víctimas, las cuales incluso fueron calumniadas por filtraciones a la prensa diciendo, falazmente, que Mile Virginia, de origen colombiano, era traficante de drogas, algo que se vino abajo rápidamente. Tampoco el Procurador capitalino ni el jefe de gobierno han dado una excusa  pública a los denigrados.

Lo más grave es que por investigaciones de otros, entre ellos la abogada Karla  de  Michel Salas, se encontró que en  los videos presentados  hay contradicciones, resulta  falso que a los cinco se les haya únicamente ahorcado  o ultimado con un balazo, sino que fueron torturados la mayoría con armas punzocortantes, incluso con Rubén utilizaron un pelapapas para infringirle dolor en las zonas blandas. Asimismo,  existen huellas de un zapato y de sangre que no son de ninguno de los hoy en prisión.

Ante este brutal acontecimiento, ni Mancera ni sus subalternos han llevado a cabo sus tareas de preservar la vida de los ciudadanos de esta capital ni de investigar los homicidios dolosos ni de reparar las ofensas  y ofrecer justificaciones. Lo que muestra claramente por qué el rechazo de la ciudadanía a estos perredistas o ligados al quemante sol azteca.

Hace tiempo, en una comida de la Hermandad Puma, este tecleador al hablar le exigió a Mancera, ante dos centenares de personas, que investigara rápida y puntualmente quiénes habían asaltado las oficinas de Aristegui Noticias (23 de noviembre de 2016) y robado  las computadoras y material de archivo de ese portal, amén de reparar el daño a la periodista. El todavía jefe de gobierno se comprometió, y obviamente, no cumplió, igual que en el caso de Rubén Espinosa.

Ahora, un columnista asegura que el PRD sacará un impreso que se llamará En Concreto, con el fin de tener un vocero que lo cubra de sus  barrabasadas. Torpe decisión cuando no se tiene credibilidad.

Por otra parte, Gildo Garza, que encabeza a los Periodistas Desplazados (70 compañeros),  al decir de los agrupados, pidió una reunión con Andrés Manuel para exponerle el problema de los que salen de sus estados por temor a ser asesinados. Señala Garza que los medios donde trabajan no los defienden, incluso algunos los desacreditan. Vienen a esta capital en situación crítica y necesitan trabajo y rehacer su vida y la de sus familiares. Propone para ello contar con una radio comunitaria y un canal de televisión por internet para laborar.

La situación es tan crítica que la Casa de los Derechos  de Periodistas que debería apoyarlos no lo hace. Hace dos años tiene un lugar que puede servir como refugio de compañeros y está inoperante, cerró por órdenes de Judith Calderón el periódico mensual Unión de Periodistas y  las actividades de sus directivos  son pedir dinero por todos lados sin obtener un peso. Es un cascarón que pretende utilizar en su beneficio seudo periodistas.

Complicada situación de los informadores hoy y en los próximos años por múltiples razones.

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