Cambiar de administrador colonial o autogobernarnos

En 2018, México subsiste bajo la dictadura neocolonial capitalista -conducida por Estados Unidos y el grupo de grandes capitalistas criollos, quienes buscan renovar su dominación vinculando a la renegociación del TLCAN cualquiera que sea su resultado, con la reestructuración de su fuerza militar y paramilitar, así como la de darse un gobierno como administrador adecuado, utilizando una táctica para la legitimación electoral de su sistema de partidos.

Frente al pueblo llevan ventaja en cuanto a recursos y particularmente en la arraigada fuerza ideológica que hace que la gran mayoría de la población mexicana se ilusione con el sueño de un cambio que aminore la violencia, ofrezca alguna mejoría la condición precaria que priva en el campo y la ciudad. Incluso para los que ya no confían en partidos y poderes tradicionales se simula que su voto será respetado.

Se trata de una mayoría popular no organizada, que reacciona al son del sistema, pero también suma a quienes han conocido como oposición, la reiterada convocatoria que les hacen líderes para seguirlos, no cuestionarlos y votar por ellos, esperando que sí triunfan, cumplan sus promesas.


Pactar para administrar

Como en toda coyuntura electoral, el sistema capitalista necesita endurecer o ablandar el pacto entre los de arriba, los que tienen un lugar económico, político o ideológico en la conducción de la explotación, el despojo, la dominación, la guerra o el monopolio de la información y hasta de la “espiritualidad” religiosa. Aparentan ser miembros de una civilización de progreso que quiere terminar con la corrupción y la violencia que han usado sin tregua. Simulan legalidad en sus actos y hasta legitimidad en sus decisiones, cuando son más bien leyes de hierro que oprimen a los pobres, a los excluidos, a las y los trabajadores del campo y de la ciudad y que reprimen a los que oponen, se expresan, se organizan se rebelan y se gobiernan en su contra o fuera de lo que el sistema ordena. Más aun, engañan hacer la guerra contra el crimen y la economía ilícita, cuando en verdad los poderosos la reorganizan en su beneficio según la ley de la ganancia y la de su fuerza letal. Los partidos pactan del centro a la derecha, no hay izquierda ni pacto popular.

Abajo, organizarnos y autogobernanos

Por el contrario, desde muy abajo, el pueblo organizado, aunque no alcance mayoría y le falte articulación de proyectos, programas y acciones, crece en el campo y la ciudad y en la mayoría de regiones del país con distintos agrupamientos anticapitalistas y anti sistémicos.

Reconocemos así las aportaciones del Congreso Nacional Indígena y su Concejo Indígena de Gobierno, agrupando pueblos originarios con su llamado a organizarnos para autogobernarnos y a luchar más allá de las elecciones. El recorrido de su vocera y concejales, no solo visibiliza a los pueblos que florecen, sino que acerca a quienes sin depender de los partidos  y gobiernos de los de arriba, defienden territorios, derechos sociales y la construcción de comunidades de vida digna.

En paralelo crecen y se sostienen redes de comunidades, colectivos  y organizaciones que defienden su territorio del despojo, la depredación bio-cultural y la guerra narco-capitalista.

Menos fuertes que en décadas anteriores, por los golpes del capitalismo, el corporativismo y los liderazgos caudillistas, persisten los esfuerzos de las organizaciones de trabajadores y la población empobrecida que luchan en defensa del trabajo, la educación, la salud y la seguridad sociales y que intentan superar el gremialismo para luchar por la vida del pueblo y no solo por la de su sector.

Finalmente pero no al último, se han extendido las variadas formas de defensa legítima contra la represión: la autodefensa, las guardias comunitarias y ambientalistas, la protección de vidas y organizaciones sociales, así como de los derechos humanos de mujeres, jóvenes,  de la infancia y de la vejez, junto con la labor honesta de periodistas, grupos culturales y un amplio espectro de luchas por la verdad y la justicia.

Este galopar diverso, aparenta ir por caminos que no alcanzan la liberación de México. Pero, a su ritmo y a su modo esas son las fuerzas comunitarias y populares que construyen poder popular desde abajo y desde ahora. Si en julio o próximo algunas de ellas voten y otros muchas no, se preparan para ir más allá y fuera de los pactos que fortalecen, o protegen los megaproyectos que el capital quiere para mantener a México como neo colonia, a la población como dependiente e intimidada, y a las organizaciones sociales dispersas, divididas y acalladas o exterminadas.

Es buen momento para que la mirada entre quienes luchan se detenga para reconocerse, escucharse con respeto y germinar entre el pueblo no organizado, coordinados sin subordinación a nadie más que a los acuerdos colectivos surgidos de la lucha, del debate en las asambleas, del aprendizaje en los encuentros, donde el triunfo o la derrota de cada lucha sean vistos como de todos. Con fuerza social autónoma, contando con ética, pensamiento, decisión, acción y evaluación propios, se logrará  desmontar el poder capitalista, patriarcal, racista y depredador que domina y mata.

Trabajadoras de salud exigen se respete su derecho a la libre manifestación

Los trabajadores de la Secretaria de Salud agradecemos el apoyo y la solidaridad de ustedes, ante la crisis de represión que vivimos, ejercida por el gobierno del Estado de Chiapas.

Chiapas es el Estado de la Federación con más del 77 % de su población en pobreza, solo el 27% cuenta con seguridad social por lo que la población desprotegida acude a solicitar atención médica a la SSA,(CONEVAL 2016). A pesar de ser el Estado con más presupuesto Federal a la salud, esta Institución durante las 2 últimas Administraciones ha sido saqueada por quienes la administran, obligando a los trabajadores de la salud a manifestarnos en varias partes del Estado con plantones y marchas públicas.

El Estado respondió con despido de más de 120 trabajadores y 6 órdenes de aprehensión por delitos inventados, se perseveró en la resistencia hasta llegar en Abril del año recién pasado a que 6 enfermeras hicieran huelga de hambre durante 13 días frente a las instalaciones del Hospital Materno de Tuxtla Gutiérrez dependiente de la SSA. Se firma minuta de acuerdos con el Gobierno del Estado, marcando fechas pero son incumplidos.

En respuesta en el mes de Mayo se decide nuevamente instalar el campamento con 11 enfermeras en huelga de hambre la que llega a durar 23 días para firmar nueva minuta de la cual solo se ha cumplido el 30 % de lo acordado. Hasta esta fecha todo pareciera igual, la misma historia de resistencia en Chiapas, el pueblo protesta, se firman acuerdos y no se respeta lo acordado.

El Estado en su locura a 8 meses de la protesta en Huelga de Hambre, decide actuar en contra de quienes protestamos. Hace una carpeta de investigación por el delito de motín en contra de 4 compañeros, de este acto de represión se arresta y se recluye en el penal del Amate al Compañero Limbano Domínguez Alegría. Los demás decidimos permanecer en domicilio de amigos, lejos de nuestras familias para evitar ser aprehendidos injustamente, la compañera enfermera Jesús Espinoza de los Santos quien fue huelguista de hambre, el Dr. Víctor Hugo Zavaleta Ruiz y Humberto Medina.

Esta violación a nuestros derechos humanos y Constitucionales molesta a nuestra dignidad y a las actividades laborales y familiares que realizamos y nos lleva a buscar el apoyo de quienes desde el pueblo siempre han exigido tener un buen Gobierno, de esta manera llegamos a la ONG fray Bartolomé de las Casas y su presidente, Monseñor Raúl Vera, el día 24 de enero declara acerca de nuestra injusta persecución que lo que hace el Estado no es un acto de represión sino un acto criminal de Estado.

Los que somos perseguidos por el gobierno de Chiapas, exigimos salud pública para los chiapanecos, denunciamos la falta de vacunas, medicamentos, material y equipos en todos los hospitales, casas y centros de salud de todo el estado; estas acciones las realizamos por la conciencia de que la salud es un derecho humano, y los trabajadores son nuestras herramientas para dar la atención a la salud. Esta crisis de salud vulnera el derecho humano de las y los chiapanecos y los derechos laborales de los trabajadores de la salud de la SSA.

Solicitamos la solidaridad del pueblo en estos momentos de crisis política con repercusión social en Chiapas, exigimos al Gobierno Federal el rescate de nuestra Institución de Salud. Exigimos castigo a quienes roban y desvían los recursos para la salud de los chiapanecos, y que por ello han fallecido cientos de Chiapanecos.

Exigimos la libertad inmediata y fin de la orden de aprehensión en nuestra contra.

Esperamos que busquemos la justicia de miles de chiapanecos que la claman de años atrás, y que no llega por la gran epidemia de corrupción en todos los niveles de gobierno en nuestro estado; seguiremos en lucha hasta obtener lo que es justo para el beneficio del pueblo.

Trabajadoras de la Secretaría de Salud Chiapas

www.elzenzontle.org

zenzontle2004@gmail.com

zenzontle@elzenzontle.org




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