Briseño: necesitamos que pase la escoba de la dignidad por Puebla, pues hace falta la democracia

Guillermo Briseño participó en el Festival Nacional de las Culturas Popu-lares Sonidos de México ■ Foto Abraham Paredes

“Necesitamos que también pase la escoba de la dignidad por Puebla, hace mucha falta”, sentenció el músico y poeta Guillermo Briseño (Ciudad de México, 1945), al opinar sobre la manera en que en los últimos años los políticos y los gobiernos en la entidad han hecho que “sea la traición la siembra que hoy cosechamos”.

Para el pianista y guitarrista de rock y el blues, es “indignante y decepcionante” lo que pasa en el estado, pues “los del poder están jugando con fuego, y la gente se va a encabronar”, algo que incluso “es bueno” si es que va a provocar un cambio.

A Puebla, esta vez, Briseño vino para participar en el Festival Nacional de las Culturas Populares Sonidos de México, sonidos de la tierra, que organizó la Secretaría de Cultura federal con apoyo de su similar estatal, para reunir a intérpretes y poetas contemporáneos en la Casa de Cultura “Pedro Ángel Palou Pérez”.


Durante una entrevista, señaló que “es decepcionante” lo que pasa porque los gobiernos recientes han “apuntado cosas felices a su historia para mentir”, destacando asuntos como el teleférico, el museo del barroco o una rueda de la fortuna, mientras suceden hechos preocupantes como la persecución a luchadores sociales, cientos de feminicidios o la intromisión de empresas mineras que amenazan el patrimonio natural y cultural de las comunidades.

“Es decepcionante” el estado, prosiguió el también director de la Escuela de Música del Rock a la Palabra que funciona de manera gratuita en la Ciudad de México, porque Puebla era siempre la segunda ciudad más importante del país; incluso, “en tiempos de la Revolución gobernaba como en la capital el Ejército liberador del sur”.

“No nací aquí, pero algunos de mis años de infancia más enloquecidos fueron aquí. Puebla me duele; mi mujer, mi hijo y mi hija son poblanos, así que ya soy de aquí. Que no me vengan a contar de las ciclopistas, de las inversiones, porque les preguntaré sobre el resto”, dijo el autor de temas como A Rodrigo (1987) y Viejos los cerros (1994).

Guillermo Briseño acotó que “esa contradicción y ese agandalle” por parte de los que ostentan el poder, quiere llegar “hasta el criterio y el pensamiento”, algo que no es posible soportar. Por tanto, reiteró que “hacen falta la democracia, la igualdad y la justicia por acá”.

Señaló que está atento a la determinación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre la elección en Puebla, la cual no está aún definida. En ese sentido, estimó que “a Puebla se la tiene que ganar la gente”, pues deberán ser “las fuerzas del poder establecido las que tienen que irse a la basura”.

“Necesitamos que Puebla se ponga un pongo de barro en la carita y se recomponga el rostro porque tiene muchos hijos que la necesitan. Los artistas estaremos con la gente, sobre todo aquellos que respondemos a nuestro tiempo. Los artistas deben comprometerse, informar, conmover, fantasear, ser francos, sustanciosos, emocionantes”, afirmó el autor del disco De tripas corazón.

Como ejemplo de ese compromiso, hay que mencionar que Guillermo Briseño reeditó en 2017 la pieza Un aplauso al corazón, la cual en 1985 dedicó al cantautor Rodrigo González fallecido por el terremoto de aquel año, y ahora hizo circular en la red con la idea de recaudar fondos para el proyecto de reconstrucción Tamakepalis, de la Unión de Cooperativas Indígenas Tosepan Titataniske de Puebla, la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) y otras instituciones.

Ya con una mirada puesta sobre lo nacional, el músico dijo que con el próximo cambio gubernamental a nivel presidencial, como ciudadano y artistas podría incluso “exigir” en el sentido más racional, para que el gobierno que viene atienda temas cruciales en la vida del país como la educación, la salud, la economía o la cultura.

“A los gobiernos neoliberales no me daba la gana exigirles. Exigir fue un verbo que no usé: que hicieran lo que quisieran y que se fueran. Pero ahora es posible exigir en el sentido más racional. Exigir al gobierno de Andrés Manuel López Obrador desde el pueblo y como artista diría que, si quiere saber qué pienso, que me lo pregunte”, mencionó el ícono del rock mexicano.

Agregó que, como habitante de este país, él y otros miles de personas han trabajado “para que pasé lo que pasó” y por lo tanto el gobierno que viene tiene la obligación de escuchar. “No digo que ya logramos la sublevación del orden anterior, pero vamos a ver. Hay alegría, gusto de la gente porque por primera vez se votó por alguien que ganó”.

De manera personal y artística, Guillermo Briseño confió que pasa “por el mismo momento” que ha vivido siempre, aunque sabe que hay etapas “en las que se intensifica” su quehacer, y éste es un periodo de esos. “Estoy haciendo muchas cosas. Quiero publicar muchos poemas, y tengo más cosas por ahí en cuanto a la palabra, muchas canciones. Estoy grabando con Las Sirenas. Ya grabé como 18 temas, aparecerá un volcán de Briseño”, dijo con una sonrisa.

En el caso de la Escuela de Música del Rock a la Palabra señaló que trabaja en varios proyectos. Uno de ellos, el vínculo establecido con el Faro de Aragón y su vocación de cine. El otro, dijo que fue fraguado con el New Orleans Jazz bar, un escenario del jazz y el blues ubicado también en la Ciudad de México, que abrirá su escenario para los jóvenes músicos en formación. Uno más, concluyó Briseño, será la presentación del tiraje definitivo del disco Ayotzinapa: esperanza abierta, que presentará a los padres de los 43 alumnos de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que fueron desaparecidos la noche del 26 de septiembre de 2014.