Biestro, a la cabeza por la carrera del gobernador interino

Esta semana será decisiva en la elección del gobernador interino de Puebla, y quien va en la cabeza, hasta ahora, en la posibilidad de ganar la votación del Congreso local para ocupar ese cargo es el legislador y líder estatal de Morena, Gabriel Biestro Medinilla. Son tres factores que tiene a su favor: el método de selección que se utilizará, el número de diputados que lo apoyan y la falta de cohesión en el PAN y el PRI.

Quien se ubica como la segunda posibilidad es el ex presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Guillermo Pacheco Pulido, quien tiene a favor su buen prestigio, su amplia experiencia, que posee carácter conciliador y que tendría el respaldo de un importante número de diputados de Morena, el PRI y el PAN. Es hasta ahora el único aspirante que tendría asegurado un apoyo pluripartidista en el Poder Legislativo.

El problema que enfrenta la propuesta de Pacheco Pulido –que hasta ahora no la ha hecho oficial ninguna bancada del Congreso local– es que la dirigencia nacional de Morena no confía en el priista por su cercanía con el ex mandatario y ex embajador Melquiades Morales Flores, a quien luego de la muerte trágica del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, se le ha visto como una de las figuras que estaría operando para reagrupar y fortalecer al grupo morenovallista.


Pacheco Pulido había sido visto por la dirección nacional de Morena como una buena opción cuando existía la posibilidad de un gobernador interino antes del fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre la contienda de Puebla. Luego del accidente fatal del 24 de diciembre, en que murió la gobernadora Martha érika Alonso Hidalgo, cambió la visión hacia el ex presidente del TSJ.

Algo muy parecido ocurrió con el diputado federal Héctor Jiménez y Meneses, quien hasta finales de la semana pasada era visto como la propuesta más fuerte de Morena para ganar la votación del gobernador interino. Tenía a su favor que siempre ha sido un político institucional y que guarda una buena relación con Morena, el PRI y en menor medida con el PAN.

Pero al igual que Pacheco Pulido, se le ha descartado hacia el interior de Morena por su cercanía con Melquiades Morales Flores, pues durante el sexenio del segundo de ellos Jiménez y Meneses fue secretario de Gobernación y de la Contraloría estatal, además de ser presidente del Congreso local. En esos tres cargos, se relacionó con diversos personajes que ahora son importantes operadores políticos y financieros del morenovallismo.

La ventaja de Biestro

Los factores que Gabriel Biestro tiene a su favor son los siguientes: primero es el método. Hasta hace unos días, la bancada del PAN y el PRI planteaban que de acuerdo a una reforma que se hizo a mediados de los años 90, la cual establece que los alcaldes interinos se deben elegir por mayoría calificada en el Congreso local, para el caso de un gobernador interino también se debía aplicar  “por analogía” una votación de dos terceras partes del Poder Legislativo.

Sin embargo, ya se hizo un estudio del asunto y se determinó que no sería procedente ese criterio y por tanto, para nombrar al mandatario en cuestión únicamente se necesita una mayoría simple, es decir 50 por ciento de diputados más uno.

Es decir, con una votación calificada se requiere el voto de 27 diputados y con la votación simple únicamente 21 sufragios, algo que se puede conseguir con la bancada de Morena.

En ese sentido, Biestro tiene asegurados 20 votos de diputados de Morena y dos están en duda. Pero tendría a su favor el apoyo de un legislador del PVEM y tal vez, uno más de Movimiento Ciudadano, de Antorcha Campesina y otro más de la bancada priista, con lo cual rebasaría los 21 sufragios requeridos.

Otro factor a su favor es que: se sabía que Marko Cortés, el líder nacional del PAN, tenía un acuerdo inicial con Olga Sánchez Cordero, la secretaria de Gobernación federal, para impulsar a un panista en la titularidad interna del Poder Ejecutivo de Puebla. Esa posibilidad se rompió por la obsesión de los morenovallistas –encabezados por Luis Banck, Roberto Moya y Jesús Rodríguez– de que solamente podía ser alguien del grupo del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.

Había dialogo entre los morenovallistas y Humberto Aguilar Coronado, un panista cercano a Marko Cortés, pero la comunicación la rompieron los primeros bajo la idea de que las únicas opciones para el interinato son: Luis Banck y Jesús Rodríguez Almeida, el actual encargado de despacho del Poder Ejecutivo.

Mientras que la bancada del PRI no tiene una propuesta firme. La coordinadora de la fracción, Rocío García Olmedo, ha estado dialogando con todas las expresiones del Congreso, pero sin proponer a nadie. Mientras que Javier Casique, el presidente estatal priista, todo mundo sabe que va a sumarse al aspirante que impulsen los morenovallistas, pues está sometido a los intereses de ese grupo político.

En ciernes, nuevo escándalo de lavado de dinero

Dicen que el SAT y la PGR en próximos días podrían iniciar alguna investigación de lavado de dinero. Que podría ser en torno a un fraccionamiento llamado Bosques Residencial, que está ubicado junto al Periférico.

La empresa que desarrolla el fraccionamiento se llama Los Encinos y una firma de abogados es la dueña del predio.

Lo que no queda claro, aparentemente, es de dónde provienen los recursos del financiamiento.

Pronto habrá noticias para confirmar la versión o para desmentir lo dicho.