Avión de Evo Morales aterriza en Islas Canarias en escala a Bolivia

Tomada de La Jornada
Tomada de La Jornada

El presidente de Bolivia, Evo Morales, aterrizó unos minutos antes de las cinco de la tarde -hora europea- en el aeropuerto de Gando, en la isla de Gran Canaria, donde hará una escala técnica antes de emprender el viaje definitivo para La Paz, capital de su país.

El mandatario latinoamericano se mostró molesto y perplejo con la actitud de varios gobiernos europeos, incluido el español, del conservador Mariano Rajoy, que primero no respondió a su solicitud de sobrevolar su espacio aéreo y después, cuando se encontraba “secuestrado” en Viena, Austria, cuando el embajador de España en ese país, Yago Pico de Coaña, intentó introducirse en el avión presidencial para hurgar en el interior y corroborar que Eduard Swowden no viajaba con él.

El avión presidencial de Morales aterrizó sin contratiempos en el aeropuerto español, donde cargará combustible y se hará una última revisión mecánica antes de viajar de regreso a Bolivia.


El mandatario latinoamericano ha sido víctima de una agresión diplomática inédita hasta ahora y que ha puesto en entredicho el respeto de varios países europeos a los tratados internacionales, entre ellos Francia, Italia, Portugal y España.

Estos cuatro países impidieron al avión presidencial sobrevolar su espacio aéreo cuando se filtró la noticia de que en la aeronave podría viajar el filtrador de la CIA, Snowden, quien se encuentra en Rusia retenido a la espera de que algún país le conceda el asilo político.

La postura de España no ha estado clara a lo largo de la crisis; primero porque retrasó hasta las diez y media de la mañana de hoy la autorización para sobrevolar su espacio aéreo, que liberó una vez que las autoridades austríacas confirmaron que la aeronave no viajaba el agente estadunidense.

A pesar de que el propio Morales criticó la postura del gobierno español -que rechazó de facto que el avión presidencial volara al negarse a responder a la petición-, además del intento del diplomático español en Austria de intentar convencer a Evo Morales de “tomar un café en el interior del avión” para “explorar la nave”. A lo que el mandatario latinoamericano se negó rotundo, al considerar que esa petición esa degradante con la dignidad que le confiere su cargo y una afrenta pública a las instituciones de su país.

Alrededor del mediodía, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España envió una nota de prensa confusa, en la que informaba que se había concedido el permiso de sobrevolar el espacio aéreo. Así rezaba el breve comunicado: “En el día de ayer, España recibió una solicitud de autorización de sobrevuelo y escala técnica en Las Palmas del avión del presidente Evo Morales procedente de Moscú, que fue concedida. Finalmente, el avión presidencial aterrizó en Viena. Esta madrugada las autoridades bolivianas han solicitado la actualización de la autorización de sobrevuelo y escala técnica del presidente Evo Morales en su viaje de regreso a Bolivia. Esta mañana, a las 9:30, España ha procedido a su autorización”.

España ha sido utilizada por el Ejército estadunidense para los llamados aviones de la CIA -en los que se torturaba a sospechosos de actividades terroristas. Y esa fue precisamente una de las principales razones de la indignación que provocó en una parte de la opinión pública española la postura del gobierno sobre el avión de Morales. De hecho, el escándalo llegó hasta tal punto que el canciller José Manuel García Margallo explicó en una accidentada rueda de prensa que “no es verdad que España pidiese permiso para registrar el avión ni tampoco se le ha impedido volar”.

La embajadora de Bolivia en España, María Carmen Almendras, convocó a una comparecencia pública en la que, flanqueada de otros diplomáticos latinoamericanos -de Venezuela, Ecuador y Uruguay- denunció públicamente la postura discriminatoria y racista de los gobiernos de Portugal, Italia, Francia y España.