ASESINATOS ELECTORALES

La Fiscalía General del Estado (FGE) no ha dado con los responsables de los 15 aspirantes a algún cargo de elección popular asesinados durante el proceso electoral, pese a que han transcurrido tres meses desde el último atentado.

Además, en lo que va del presente año, 21 policías han sido asesinados en Puebla, según reporta la organización Causa en Común. Destacan los casos de seis uniformados asesinados en Amozoc y cinco más en Naupan.

Ambos casos evidencia, por si hiciera falta, la ineficiencia que tiene la dependencia que encabeza Víctor Antonio Carrancá Bourget, pues es claro que si a este funcionario no le importa nada dejar en completa impunidad los homicidios de candidatos a puestos de elección popular y de policías, pues lo que puede esperar la población raya en la ignominia.


El ambiente de violencia e inseguridad que impera en Puebla no es solo por la incursión de las bandas del crimen organizado sino, sobre todo, la obsolescencia, por no decir la complicidad que, al menos por omisión, prodiga la Fiscalía General del Estado a prácticamente toda actividad delictiva.

A lo largo de 8 años se ha exigido de todas las manera posibles la salida de Víctor Antonio Carrancá Bourguet, pero su permanencia parece tener una caducidad muy distante y, por lo tanto, perniciosa.