Asamblea serrana exige a la CFE que informe sobre la presa de Mazatepec

Cada vez se suman más comunidades y ejidos de Puebla y Veracruz a las asambleas en defensa del territorio de la Sierra Nororiental de Puebla y la llanura costera que llega hasta el Golfo de México. Esta, la décima, se llevó a cabo en la población de Reyeshogpan, junta auxiliar de Cuetzalan, bajo un pertinaz aguacero que duró exactamente hasta las 14 horas, cuando los trabajos se dieron por terminados. De cualquier manera, casi 3 mil personas se reunieron esta vez porque los serranos tienen en la lluvia una condición ordinaria y tiene que ser tormentosa para que les impida llegar a una cita que consideran importante. Importantes son las asambleas en las que informan los avances y los problemas en su lucha contra los grandes proyectos empresariales que amenazan sus espacios de vida y donde se acuerdan medidas para enfrentarlos. Medidas hasta ahora, por cierto, exitosas.

Más de 90 comunidades de 20 municipios de dos entidades federales se hicieron presentes, aunque bastantes personas tuvieron que caminar muchas horas para llegar, siempre debajo del agua. Como si nada. Los tamales, el café y el agua de sabores que los organizadores del pueblo aportaron, compensaron el esfuerzo y el hambre. Los grupos de danza tradicional y norteña no suspendieron sus presentaciones, aun cuando debieron hacerlo bajo la persistente caída de agua.

Los acuerdos de esta vez fueron: exigir a la Comisión Federal de Electricidad y a la Comisión Nacional del Agua que informen acerca de los trabajos que se llevan a cabo en la presa La Soledad, en Mazatepec; la dependencia ha negado reiteradamente información a los habitantes, los grupos organizados e incluso a esta casa editorial, a pesar de haberla solicitado formalmente a ellos y por medio de la institución de transparencia.


Igualmente, luego de cada uno de los informes de los grupos de trabajo, la asamblea acordó exigir al presidente municipal de Cuetzalan, Óscar Paula, que detenga las obras de Coppel por no tener permisos para llevarlas a cabo; continuar con las gestiones para los juicios de amparo que hay en contra de las minas y los procedimientos contra la instalación de hidroeléctricas; reforzar los encuentros de los grupos demandantes de estos juicios, llamados los Altepetajpianij, con los comités de defensa del agua y con los de seguridad pública.

Hubo también un pronunciamiento de solidaridad con las comunidades localizadas en el río Ajajalpan: San Felipe Tepatlán, Tlapacoya, Jopala, Chiconcuautla, en Puebla, y del lado veracruzano, Espinal y Filomeno Mata. Todas ellas se verán afectadas por el uso del agua en una hidroeléctrica, para cuya instalación ya dio permiso el presidente municipal de Tepatlán, aunque se había comprometido con el pueblo a negarlo, porque “el dinero suaviza más que el cebo”, dijo un representante de este movimiento.

Varios movimientos estuvieron presentes en esta reunión, tales como los de Morelos, la zona del Popocatépetl y el Comité Para la Libertad de los Presos Políticos en Puebla.

El último acuerdo fue celebrar la próxima asamblea, la XI, en la cabecera municipal de Cuetzalan.