Artistas diversos reflexionan sobre el concepto de nación en la exposición Re–presentando

Lo que una nación incluyó, pero también lo que dejó fuera y el problema que ello significa. Imágenes sobre la forma en que unos ven a otros, investigaciones, piezas de artistas que reflexionan sobre lo nacional, sobre las fronteras. Todo ello es parte de la exposición Re–presentando Their Nation is not my Nation (Su nación no es mi nación) que abrirá el próximo 15 de junio en la Decentered Gallery –17 Poniente 1113, barrio de Santiago–, el espacio expositivo de Arquetopia, fundación para el desarrollo.

En ella, indica Francisco Guevara, director de Arquetopia, participan artistas de diversas geografías que, desde ahí, reflexionan sobre el problema social, económico, cultural e histórico que implica la nación. En Re–presentando, estará presente la obra de los artistas Carlos Arias, Roberto Camargo, Julio Castellanos, Ernesto Cortés, Pricilla Dobler, Víctor de la Rosa, Justin Favela, Johann Georg Heck, Samar Hejazi, Roberto Montenegro, Caroline Ongpin, Frederick Napoleon Shepherd, Ai Weiwei y Nahum Zenil.

Luego de su estancia en Perú, en la ciudad de Cusco donde también Arquetopia tiene otra sede además de Oaxaca y Puebla, el director Francisco Guevara y Nayeli Hernández, coordinadora del programa de residencias y de la galería, prepararon esta muestra que discurre en el tono de la primera denominada Disruptions: la integridad de las diferencias.


Exponen que al igual que Disruptions, mostrada ahora en Perú, Re–presentando “conecta” con lo que Arquetopia realiza desde hace 10 años. Por tanto, la selección de obras y de artistas “hablan de los problemas de la nación, haciendo intersecciones y preguntas”. Uno de estos cuestionamientos, acotan durante una entrevista, tiene que ver con la dirección hacia “dónde vamos como nación”.

Dichas preguntas, las cuales no persiguen tener respuestas, pero sí acercamientos distintos, son abordadas desde la pintura, el textil, la gráfica y la cerámica que tienen que ver con asuntos como “lo racial” y “lo étnico”.

“En estos asuntos no están necesariamente representadas todas las voces, pues el quiénes somos a veces es un tema que no es incluyente, y en ello la cuestión de clase y lo racial va involucrado”, consideró Francisco Guevara. En ese sentido, acotó el artista de oficio pintor, las preguntas siguen abiertas como sigue presente el problema de lo que significa una nación.

Por tanto, en Re–presentando convergen “lo que los artistas están pensando”: asuntos como lo nacional y su significado en Palestina, lo latino inmerso en el contexto de Estados Unidos, o el saber “quién soy” desde un país multicultural como Filipinas.

El problema, indican los entrevistados, encuentra fuerza en la forma en que las ideas han circulado, en cómo permanecen arraigadas en “la nostalgia: en un pasado que no existió y en un futuro que no va a existir”. Ese mismo sentido, añade Guevara, se refleja en lo que es el arte: “Una celebración del triunfo del poder”. Agrega que siendo la obra un asunto político, hay por tanto una ética y una responsabilidad por parte del artista y la visibilidad que le da a la imagen que produce.

No obstante, el director de Arquetopia considera que no es tarde de repensar estos asuntos. Uno de los caminos tiene que ver con la idea del “centro” y la forma en que el centralismo que a veces aplasta y determina las condiciones de la mayoría, y el que no piensa de la misma forma “está fuera de la nación”. Considera que “el centro solamente se mueve de lugar y lo que se trazó a principios del siglo XX ya no es lo mismo”, y es ahí donde se debe repensar.

Indica que los artistas incluidos en la muestra parten de esos problemas y cómo la imagen es estable presentando lo que se concibe como identidad. Añade que al cruzarse la obra con la cuestión de la experiencia y el cómo se ha imaginado México, por ejemplo, como un “paraíso”, el textil puede ser abordado desde sus asuntos utilitarios y étnicos, pero también como parte de ese folclore nacional.

Ejemplo de esa reflexión, apunta Francisco Guevara, es el trabajo de Samar Hejazi quien explora los territorios a partir de lo textil, reflexionando además en asuntos como la clase y el género. O Víctor de la Rosa, quien aborda temas de la identidad y cómo esta cambia, traduciendo en algo que no había imaginado; o Justin Favela, un guatemalteco radicado en Durango, que pensó en “el cobijo que da el espectro latino” cuando lo piensan “gringo”.

Al final, define, la Decentered Gallery y sus proyectos expositivos tienen como punto de partida el incomodar, pues lo que se quiere generar son preguntas más que verdades, lanzar cuestiones que incomoden. “Después de 10 años los artistas en residencia y la obra ha cambiado, se ha problematizado. Por ello, se buscan exposiciones que tengan ese propósito de interrumpir la historia”.

Concluyó que en Arquetopia buscan tener “caras las preguntas” pues se han dedicado, a lo largo de la última década, a interrumpir y a provocar la discusión, pues su función es preguntar.