Arrazola: el programa Artistas urbanos aplica a quienes quieran recibir fondos del IMACP

■ Foto Abraham Paredes

El llamado programa de Artistas urbanos, un lineamiento del ayuntamiento de Puebla para “regular” la labor de creadores callejeros con pruebas, permisos, cuotas y espacios específicos de trabajo, “aplica a quien quiera ser parte de él, porque quieren estar en el espacio público y quieren recibir fondos del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP)”.

En ello, reparó la presidente del Consejo Ciudadano de Cultura, Mariela Arrazola Bonilla, al hablar sobre este dictamen que ha causado controversia y división entre los artistas que se desempeñan en la calle, y también entre los que no.

La investigadora, curadora y gestora señaló que aquellos que no estén interesados en pertenecer a este programa tendrán la libertad de hacerlo siempre y cuando, una vez en la calle, no pidan algún tipo de retribución.


Durante una entrevista, dijo que si bien el Consejo ciudadano de cultura no puede emitir una postura concreta, sus 14 integrantes estarán de acuerdo con este programa “una vez que se hayan tomado en cuenta” una serie de revisiones que ellos mismos hicieron al IMACP.

Dichas revisiones fueron hechas el pasado 5 de julio cuando se reunieron algunos artistas, consejeros y funcionarios públicos del IMACP, encabezados por su titular Anel Nochebuena.

Fue en dicha reunión, apuntó Arrazola Bonilla, cuando los consejeros recibieron “por primera vez” los lineamientos de este programa y establecieron una serie de “interrogantes” a Anel Nochebuena quien expresó “su postura y los alcances de la propuesta”, a la par que le fue cuestionado el por qué el consejo no había participado en la formación de dicho dictamen.

La directora del Museo del Tecnológico de Monterrey, aquí en Puebla, refirió que fue el IMACP quien le dijo que los anteriores consejeros usaban su credencial  para pedir funciones, talleres, espacios y que si no los recibían atacaban a la institución. Derivado de esto se revisó qué actuales consejeros estaban recibiendo fondos y al que se le comprobó su incumplimiento con el Consejo Reglamentario Municipal, se le hizo saber y por ende procedió a entregar su renuncia.

Ello, acotó, “imposibilitó al ayuntamiento trabajar con el consejo”, ya que es “complicado encontrar consejeros en el gremio que no tengan la necesidad de recibir fondos”. Lo anterior, afirmó, porque “en México es difícil ser artista y no estar vinculado con el gobierno”.

En el caso de la actitud tomada por el también consejero Jaime Carcaño, quien en los últimos días ha propuesto que artistas se amparen en contra del dictamen, Mariela Arrazola señaló que a los integrantes de este grupo les “extrañó la actitud de un consejero que no ha acudido a las reuniones y polariza a un grupo, cuando puede proponer”.

Dijo que también fue de extrañar que en la pasada reunión no acudiera cuando tenía la oportunidad y la “fortuna” de estar frente a Anel Nochebuena para exponerle su punto de vista.

“Eso es lo que quiere el consejo: acercar al ciudadano con el servidor público, y hacer que éste, como autoridad vea lo que es. Un consejero ciudadano no tiene el perfil de un activista, sino que tiene la capacidad de dialogar con conocimiento técnico y con una profunda cultura de la legalidad”, definió la autora del libro electrónico 200 años de arte.

En el programa hay un “espacio para cambios”

Mariela Arrazola recordó que en aquella reunión, a la par de una “serie de reconocimientos” hechos al IMACP, también hicieron una listado de “áreas de oportunidad” para el mismo instituto, como lo fue el tener “una mayor transparencia”.

Asimismo, le externaron una serie de tres indicadores: la elaboración de un manual para que el artista urbano pueda presentar propuestas culturales y con ello romper la “brecha de gestión cultural”, el cual será hecho entre consejo e IMACP; el tomar en cuenta su opinión en futuras discusiones; y que el consejo sea un mediador entre el artista y el ciudadano.

En ese sentido, mencionó que en la reunión también estuvo presente Miguel Méndez, el regidor panista impulsor del programa Artistas urbanos, quien informó que en el dictamen hay un “espacio para hacer cambios”.

Por ello, continuó Arrazola Bonilla, los “ciudadanos interesados deben mandar sus revisiones al consejo, ya que el espacio público lo regula la administración pública pero no es de ellos, aunque también es necesario entender que un artista no puede imponerse al público”.

La también estudiosa del mercado del arte consideró que la labor del IMACP es encontrar un público a los artistas, de ahí que las audiciones que se harán “serán una suerte de lectura para decir en qué me sirve” cierto artista u otro.

Por ello, concluyó, lo que necesita el llamado Consejo ciudadano de cultura es “tener las distintas voces de los artistas que coinciden en la vía pública”; incluso de aquellos que han dicho no al programa, ya que “sí hay una necesidad de regular un espacio internacional, pues Puebla ya ha dejado de ser provinciana y la necesidad es mostrar la mejor cara, para que se vea lo mejor”.