Aprueban diputados reforma para sancionar las casas de empeño

La Comisión de Procuración y Administración de Justicia del Congreso local aprobó una reforma del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas que propone sancionar con multa y prisión la falsedad de declaraciones por parte de las casas de empeño, argumentando que en 80 por ciento de los asaltos las prendas hurtadas terminan en esos establecimientos.

A la par, el órgano legislativo dio su aval a una iniciativa del diputado priista Gerardo Mejía Ramírez que busca derogar el “estado de emoción violenta” como atenuante del homicidio, ya que esta figura reduce hasta ocho días la sanción impuesta a una persona que priva de su vida a su cónyuge con el simple argumento de que le fue infiel.

El dictamen de ambos proyectos se turnó al pleno para que sea analizado por los diputados en la sesión ordinaria del 1 de julio, en la que se espera reciban el aval de todas las bancadas.


La iniciativa de Moreno Valle se turnó al Congreso el 13 de junio pasado y reforma el Código de Procedimientos Penales, estableciendo a los propietarios de las casas de empeño como sanciones máximas prisión de cinco años y multa de mil 500 días de salario mínimo.

Además, el proyecto legislativo faculta al Ministerio Público (MP) a registrar establecimientos y asegurar bienes, en caso de que “existan indicios” de que las prendas a disposición de las casas de empeño provienen de la comisión de delitos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2012, la incidencia más alta de delitos se registra en la modalidad “Robo o asalto en calle o transporte público”, con 29 por ciento de los delitos captados en la encuesta, mientras el robo a casa habitación ocupa el sexto lugar, con un porcentaje equivalente a 8 por ciento.

La iniciativa de Gerardo Mejía, quien es presidente de la Comisión de Procuración y Administración de Justicia, modifica el artículo 338 del Código Penal, que en la normativa vigente determina que se “impondrá sanción de ocho días a seis años de prisión al que en estado de emoción violenta prive a otro de la vida o lo lesione”.

Mejía explicó que esta medida se utiliza a discreción para dejar impunes asesinatos que pueden alcanzar hasta 50 años de prisión si el Poder Judicial concluye que se trató de un feminicidio.