Abren en San Buenaventura Nealtican el Centro Comunitario de Atención Ciudadana

■ Foto Yadira Llaven

Ante la indiferencia de las autoridades y en defensa de sus tierras del gasoducto Morelos, abrió sus puertas el Centro Comunitario de Atención Ciudadana en el municipio de San Buenaventura Nealtican, donde además de garantizar el respeto a los derechos humanos de los lugareños se impartirán talleres para gestionar proyectos para el campo.

Durante el acto inaugural se dejó en claro que no relevarán las funciones de la autoridad municipal, pero sí vigilarán que el edil Domingo Jiménez cumpla con su deber de gobernar.

Ahí estuvieron presentes ciudadanos organizados en el Comité de Defensa del Territorio, la Vida y el Agua, así como activistas y también defensores de derechos humanos.


El organismo se ubica en el inmueble de la calle Ignacio Zaragoza número 212, a espaldas de la parroquia municipal, donado por la comunidad migrante radicada en Estados Unidos.

Las palabras de bienvenida corrieron a cargo del señor Nazario Pérez, quien aseveró que no han perdido la batalla contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE), respecto a la instalación del gasoducto Morelos.

“Al ver que toda la tubería está tendida, sentimos que ya nos ganaron, pero no es así. La moneda está en el aire, y estamos luchando legalmente para que esta obra se venga abajo”, aclaró tajantemente el anciano.

Recalcó que la defensa de las tierras es del pueblo de Nealtican, la única –dijo– que tiene el poder para hacerlo.

“Estamos mamando de la tierra, de ella comemos, y hay que defenderla”, acotó, al tiempo de agradecer la visita de algunas comunidades vecinas de Morelos y Tlaxcala.

Entre los invitados estuvo la maestra Leticia Aparicio Soriano, de la Red de Investigadores Indígenas; el activista Israel Sampedro, de la Red de Defensa de los Derechos Humanos (Redh), y Fernando Cuéllar Muñoz, presidente del Centro de Derechos Humanos “Joel Arriaga Navarro”.

Selene Santamaría, motor de este proceso organizativo, relató lo difícil que ha sido la organización y la defensa del patrimonio en los últimos cuatro años.

En compañía de los 20 integrantes del Comité Ciudadano aclaró que este organismo no tiene ningún otro fin que luchar por el bienestar de la comunidad, a propósito del proceso electoral que se vive.

Confesó que la lucha contra la instalación del gasoducto, les enseñó el valor de la organización y de la necesidad de defender sus derechos como pueblo náhuatl.

“Somos indígenas y también merecemos respeto; ninguna autoridad va a pasar encima de nosotros”, advirtió la presidente del Comité Ciudadano en Defensa del Territorio, la Vida y el Agua.

Expuso que en Nealtican existen muchas deficiencias: los problemas de salud son graves, como los educativos, mientras que los índices de inseguridad van en aumento.

Al último, habló de la importancia del rescate de la lengua náhuatl en la localidad, que se ha perdido por desinterés de las nuevas generaciones; además de la bendición del inmueble se organizó una mesa con la exposición de temas de interés, y el niño Balam Quitzé Méndez Santamaría recitó en su lengua materna la poesía “Pastorcito y presidente”.