Amplían delincuentes su zona, afectan a campesinos y ganaderos: Desarrollo Rural

Tehuacán. Los delincuentes no solo operan en la ciudad que es donde se comete el mayor número de robos y asaltos, tanto a negocios, maquiladoras, casa habitación, transporte público y en la vía pública, sino que ahora extienden sus ataques a los más marginados que son los campesinos y productores de ganado.

Pedro Pérez Trinidad, director de Desarrollo Rural, Agricultura y Ganadería, señaló lo anterior al destacar que esa situación empezó a presentarse desde el año pasado, los campesinos explicaron que los delincuentes entran a sus sembradíos para llevarse parte del cultivo, ya sea jitomate, elote o cualquier otro producto que  encuentran en los campos.

Cuando son víctimas de estos hurtos los agricultores tienen pérdidas importantes, porque ellos hacen una inversión en sus tierras con el objetivo de obtener una ganancia, la cual ya tienen calculada, pero si la cosecha ya no se levanta completa entonces ese ingreso se pierde.


El problema es que se trata de productos que no pueden guardar bajo llave, están expuestos a que cualquier persona entre por la noche y dado que se trata de extensiones amplias es difícil que alguien pueda cuidar sus cultivos las 24 horas, por lo que los delincuentes se aprovechan de ello para poder cometer los robos y huir, por lo cual difícilmente logran identificarlos.

Los cultivos, en ocasiones, solo se realizan para el autoconsumo en comunidades como Santa Catarina Otzolotepec, junta auxiliar de este municipio, la mayoría de los habitantes siembra con ese objetivo, de modo que robarse la producción equivale a dejar sin alimento a las familias.

Pero para los delincuentes nada de eso importa, igual se llevan las hortalizas, las verduras o los granos que el ganado. De acuerdo con las declaraciones del director también se reportan en las comunidades rurales el robo de toros y de becerros de engorda, lo cual es un duro golpe para los propietarios que invierten durante meses para crecer a sus animales con la esperanza de obtener un recurso económico al venderlos.

Resaltó que la gran mayoría de las personas de las poblaciones rurales acostumbran dejar a su ganado libremente en los cerros, pues entre los habitantes saben respetar las propiedades de sus vecinos, pero ahora tendrán que encerrarlos para no sufrir más pérdidas a manos de la delincuencia.