Amor social como propuesta política

¿Cómo son las relaciones sociales contemporáneas? La respuesta más pronta podría ser de explotación, individualismo y destrucción. Sin embargo, me niego a pensar que toda la vida se encuentre subsumida por la lógica violenta y depredadora de la acumulación de capital. Me interesa abrir la reflexión en la potencialidad que representa el compromiso por la justicia y la equidad desde la mirada del amor social. En la década de 1990, Fernando Savater sugería la ética como amor propio, desde donde enfatizaba centrar la mirada en las personas como ente moral. ¿Pero qué representaría entonces el amor social?

Parto de imaginar un mundo posible, desde el cual nos podemos comprometer todas las personas, no como individuos aislados sino como comunidades en vida y movimiento, construir procesos por la justicia y la equidad desde el amor social. Esto implica el amor al próximo, pero también al no tan cercano. Significa la capacidad humana y colectiva de establecer relaciones sociales basadas en actitudes, recíprocas, sustentadas en nuestras responsabilidades y deberes con nuestra comunidad, así como el respeto y la garantía de los derechos fundamentales de las personas que la integramos.

Históricamente se ha construido la acepción del amor desde lo individual, siendo que es un complejo entramado de codificaciones comunicativas y prácticas que no pueden ser entendidas sino desde lo social. No me interesa escribir del amor fatuo difundido por la modernidad burguesa y los medios de comunicación plagado de artificios y relaciones de dominación, sino que me interesa resignificar el amor como posibilidad de justicia.


Al respecto hoy, me permito compartir un poema de mi autoría

Vivir el alma

Vivir el alma en la vida cotidiana

Dejar que el amor sea nuestro proyecto de vida

Vivir el alma, recuperar sus virtudes.

Permitirnos ver las luces colarse por el amanecer

Abrir un dialogo entre la esperanza, la voluntad y el intelecto.

Vivir el alma en cada acto que emprendemos.

Donde la fortaleza, la bondad y la gratitud impregnen tus mañanas, tus tardes y tus sueños.

Vivir el alma a fuego lento y paso preciso

Con la certeza que da saberse acompañada por tu manada.

Vivir el alma cuando parece que se cierran las posibilidades. Hasta reconocer que se tiene la potencia de crearlas.

Despejar las dudas, fundamentar las creaciones

Permitir a la imaginación construir mientras los actos cotidianos se comprometen con el bien común.

Vivir el alma desde tus más profundas pasiones,

Desde las sonrisas que te acompañan

Desde las miradas que te motivan.

Permitir que nuestra capacidad de transformar al mundo se exprese en profunda armonía con la vida.

Vivir el alma desde el amor cotidiano por la vida

Desde la vocación que permite construir otros mundos posibles.

Vivir el alma desde las virtudes.