AMLO ganó el debate en las redes sociales; acaparó el 40% de las tendencias

Andrés Manuel López Obrador pasó anoche de manera exitosa, airosa, dos de tres aduanas para ganar la elección del 1 de julio, pues a la medianoche de ayer los números en las redes sociales lo colocaban como el contendiente más destacado del debate presidencial: tres de sus conceptos, entre ellos el de “Ricky Riquín, canallín”, dominaron entre 35 y 40 por ciento de las conversaciones que generaron alrededor de 3 millones de usuarios de Facebook.

Una hora después de que concluyó el segundo debate presidencial, realizado en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Baja California, en la ciudad de Tijuana, las mediciones disponibles eran las siguientes:

Se estima que hubo entre 2.5 millones y 3 millones de usuarios en Facebook dando seguimiento al debate. Estos cibernautas generaron entre 10 y 11 millones de conversaciones, de las cuales en un poco más de un tercio, los temas dominantes fueron los que colocó el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”.


Entre 3.5 millones y 4 millones de conversaciones en redes sociales estuvieron motivadas por tres freses:

Tan solo la de “Ricky Riquín, canallín”, a eso de las 11 de la noche con 45 minutos del domingo, tenía 1.3 millones de reproducciones. Esa fue la frase con la cual Andrés Manuel López Obrador atacó al candidato panista Ricardo Anaya Cortés, en alusión a su supuesto enriquecimiento inexplicable y a que inventa datos para atacar a sus adversarios.

Las frases: “Ustedes son la mafia del poder” y “el PRIAN, la mafia del poder”, ocupó entre 2.2 millones y 3 millones de conversaciones.

Estas mediciones no están reflejando la intención del voto, pero sí muestran que Andrés Manuel López Obrador salió bien librado del encuentro de ayer por la noche, a diferencia de la competencia de 2012, en que los debates fueron su talón de Aquiles.

También destacó porque Ricardo Anaya Cortés, su más cercano rival, no pudo noquear a López Obrador y sigue sin encontrar la manera de acercarse al puntero del proceso electoral.

De acuerdo al sitio Encuesta de Encuestas, al sacar un promedio de todos los sondeos que se han publicado desde octubre de 2017 hasta la fecha, Andrés Manuel López Obrador aventaja por 17 puntos a Ricardo Anaya Cortes y por 27 puntos al aspirante priista, José Antonio Meade Kuribreña.

Si se parte de que cada punto equivale a unos 600 mil votos, tal situación plantea que Anaya necesita ganar en las siguientes cinco semanas la simpatía de alrededor de 10.2 millones de electores.

Visto de otra manera, cada semana el abanderado albiazul debe ganar el posible voto de 2 millones 40 mil electores o que Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena, pierda una cantidad de por lo menos un millón de tentativos sufragios por semana para que de esa manera se pueda cerrar la distancia entre ambos.

El triunfo dominguero para López Obrador consiste básicamente en lo siguiente: el segundo debate no le causó ningún boquete que la haga perder puntos en la intención del voto.

López Obrador se mostró en el debate como el candidato con más pericia para contener y responder ataques. Fuera del asunto de que su hijo estudió en España y eso lo coloca como “un incongruente”, no apareció ningún asunto espinoso en su contra.

Ricardo Anaya, por segunda vez, fue el de oratoria impecable y mejor estructurado, pero ahora sí se topó con un López Obrador contestatario y con un buen humor negro, que le acomodo dos fuertes reveses: con la frase de “Ricky Riquín, canallín” y la de que “cuido mi cartera, no me la vaya a robar”.

José Antonio Meade Kuribreña se exhibió como un experimentado tecnócrata, pero alejado de la sensibilidad social. Si alguien creía que ya no podía ser más desastrosa su situación se equivocó, al cometer dos yerros monumentales: decir que el presidente Enrique Peña Nieto no se equivocó al recibir a Donald Trump en Los Pinos, “con alfombra roja”, y admitir que descubrió graves fallas en las aduanas mexicanas y no hizo nada para remediarlo.

Jaime Rodríguez “El Bronco” solo se exhibió como “el tonto útil” del PRI.

En el primer debate, López Obrador no perdió ningún punto de intención del voto. Anaya Cortés creció entre 3 y 4 puntos, que son insuficientes para alcanzar al primer lugar. Meade Kuribreña se cayó en las mediciones.

Todo apunta a que el segundo debate va a arrojar una situación parecida a la anterior.

Lo que más llama la atención es que ayer siguieron los ataques rudos entre Anaya y Meade, lo cual es indicativo de que todavía no camina, no se acuerda, no cuaja, el proyecto de unir fuerzas el PRI y el PAN con el objetivo de frenar el avance lopezobradorista.