Alista el gobierno estatal un proyecto para mercantilizar el patrimonio cultural de Puebla

Archivo de La Jornada de Oriente

Museos de Puebla es el nombre del proyecto con el que los diversos recintos museísticos de la ciudad pertenecientes al estado se mercantilizarán en sí mismos a la par de los ricos acervos que resguardan.

Museos de Puebla es un proyecto que se gestará a partir de la llegada del actual gobierno, que se propone como un organismo descentralizado de la administración y de la recién creada Secretaría de Cultura y Turismo.

Museos de Puebla es, ante todo, un modelo de administración –ni siquiera cultural– que concibe a los museos como “cajas de dinero” que tendrán que cumplir con una cierta meta monetaria para subsistir y permanecer abiertos.


Museos de Puebla es una estructura mercantil en la que el trabajador del que fuera el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA) y la ya desdibujada Secretaría de Cultura estatal, perderá sus derechos y será “esclavizado” para cumplir las metas o, en su caso, ser desechado.

Lo anterior, es apenas el esbozo del proyecto que fue planteado en el Museo Internacional Barroco (MIB), ahora dirigido por el que fuera el último secretario ejecutivo del CECA, Jorge Alberto Lozoya.

 

Un ambicioso proyecto cultural

 

En días pasados, burócratas del ramo cultural se reunieron en el MIB –un museo cuestionado por la deuda pública de más de 23 años que causará a los poblanos– para conocer los planteamientos del que se propone como “el ambicioso proyecto cultural” del actual gobierno.

Reunidos en uno de los salones exclusivos del MIB, los burócratas participaron en una suerte de “charla motivacional” otorgada por Iván de Sandozequi. Ahí, frente a una vista panorámica de una de las zonas con más plusvalía de la ciudad, fue definido el que será el “proyecto gerencial” de la cultura en Puebla.

De manera anónima, a esta reportera llegaron algunos datos de lo que se discutió en aquella reunión. Uno de ellos, fue que este “proyecto gerencial” de administración de museos tendrá como “inspiración” la forma en que se opera el propio Museo Internacional Barroco: con exposiciones armadas a partir del préstamo –o saqueo– de obra, con espacios rentables, costo de entrada y como un inmueble abierto a otras expresiones que nada tienen que ver con la naturaleza del recinto.

En esa reunión, se especificó que el proyecto Museos de Puebla tendrá tres líneas de acción: una administración mercantil, una administración de recursos humanos y una rígida definición de lo que se va a mostrar en las salas.

Este último aspecto estará ligado íntimamente a otra de las premisas del proyecto gubernamental: “Ningún museo tendrá un acervo propio”, es decir, las colecciones estatales que forman parte del patrimonio público podrán ser ocupadas y movidas al gusto de los burócratas, con el riesgo y la opacidad que ello representa.

No obstante, lo anterior será la oficialización de lo que ya sucede en la práctica, debido a que recintos como el MIB, el Museo Casa de Alfeñique e incluso el Museo Regional de Cholula contienen numerosas piezas del Museo José Luis Bello y González, pese a que la colección debe pertenecer en su casa original tal como fue el deseo de sus donadores, la familia Bello.

 

Directores como simples administradores

 

El proyecto Museos de Puebla, además, implicará que los museos de Puebla, como San Pedro Museo de Arte, el Museo Regional de la Revolución Mexicana “Casa de los Hermanos Serdán”, el Museo Taller Erasto Cortés, la Fototeca Juan Crisóstomo Méndez, el Museo Casa de Alfeñique, el Museo de la Evolución, el Museo Casa Música de Viena, entre otros de reciente manufactura, no tengan directores, sino simples administradores que posibiliten la “movilidad de las obras y los artistas”.

Esta estructura gerencial, además, hará que los administradores lleven un registro en el renglón monetario: lo tendrán que hacer por día, semana y mes, ya que “museo que no cubra la exigencia –la cuota– será motivo de cierre”.

Dicho modelo, además de provocar un daño patrimonial, afectará los bolsillos de los visitantes –y aumentará las arcas gerenciales– ya que se prevé que para marzo próximo “todos los museos exijan una cuota de 25 pesos general” para todo público, incluidos los ciudadanos residentes en Puebla.

Asimismo, la ausencia de direcciones y de otros cargos, anularán la acción de los trabajadores de la nueva Secretaría de Cultura y Turismo: aquellos que tengan una base sindical tendrán que resistir las indicaciones, los que sean de confianza tendrán que esperar a ser llamados y los que gocen de un contrato temporal –semestral, cuatrimestral e incluso mensual–, podrán ser recontratados sin prestaciones laborales o desechados sin indemnización alguna

Incluso, los impulsores de este proyecto se mostraron conscientes de los daños que estos cambios implicarán a la cultura y al patrimonio artístico de Puebla. “Sabemos que los medios se nos echarán encima como perros, pero estarán ustedes para dar la cara y defender el proyecto”, como advirtió.