El alcalde de Cuetzalan usa Cuartos Rosas para coaccionar a favor de AN

Taller de un hombre conocido como “El Chocolate”, que es indentificado como narcomenudista y que recibió del edil de Cuetzalan tres Cuartos Rosas que él usa como taller para autos ■ Foto Martín Hernández Alcántara

Al menos 3 mil familias de Cuetzalan del Progreso se encuentran entre la espada y la pared, pues mientras el ayuntamiento encabezado por Óscar Paula Cruz los ha amenazado con quitarlos del padrón del programa federal denominado Cuartos Rosas si no votan por el Partido Acción Nacional (PAN), simultáneamente operadores de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del gobierno de la República hacen lo propio, condicionando su permanencia en el Prospera a cambio de favorecer en la boleta al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La presión para los beneficiarios, en su gran mayoría indígenas nahuas, es tal que en varias familias han decidido que algunos de sus miembros sufraguen por los abanderados de la coalición Al Frente por Puebla y otros por la de Todos por México, con tal de no perder los apoyos etiquetados para combatir la pobreza y que por ley no deben ser condicionados.

Aunque ambos asuntos de acoso e ilegalidad son igualmente graves, el que ejecuta Óscar Paula Cruz para beneficiar al instituto político albiazul y sus postulantes es mucho más evidente y resulta hasta inverosímil: el alcalde panista ha manejado a su antojo los recursos y asignación de Cuartos Rosas, a pesar de que se trata de un programa federal a cargo de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) que encabeza Rosario Robles Berlanga.


El esquema busca combatir el hacinamiento que padecen 2.5 millones de familias, pero particularmente evitar que pernocten juntos menores del mismo sexo, pues se ha detectado que ese es “uno de los factores que detona la violencia de género e incluso los embarazos entre niñas y adolescentes”, según explica la dependencia federal en su blog.

El “propósito es construir una habitación adicional en las viviendas, sobre todo de las familias mexicanas de bajos ingresos, a fin de que niñas y adolescentes puedan tener intimidad y, con ello, un espacio propio y libre de violencia”, señala la misma fuente.

Por protocolo del programa, una vez que las construcciones están terminadas se pintan de color rosa –una tonalidad que la tradición identifica como femenino–, de ahí el nombre que toma el programa que ha sido señalado por partidos opositores al Revolucionario Institucional como electorero.

De rosa a blanquiazul

Prácticamente no hay una población cuetzalteca en la que no haya sido edificado en la presente gestión comunal un espacio con las mismas dimensiones –4 por 4–, características –una puerta de metal con ventana y otra ventana contigua– y pintada de idéntica manera: en la parte superior de blanco y en la inferior del color azul.

Los colores del Partido Acción Nacional (PAN) fueron los que Óscar Paula Cruz impuso en los mil Cuartos Rosas de la primera etapa del programa federal que se construyeron en ese municipio de la Sierra Norte de Puebla. De esa manera, el munícipe albiazul, en un intento por hacerle propaganda a su instituto político, violó uno de los protocolos principales del esquema de combate al hacinamiento, al no respetar la tonalidad establecida por norma.

Cuando los dueños de los cuartos han pretendido pintarlos de otro color, el alcalde les ha dicho que de hacerlo incurrirían en “un delito” (sic), aseguró uno de los afectados, quien por esa razón se abstuvo de cambiar la tonalidad.

Esta casa editorial efectuó durante el domingo y lunes pasados sendos recorridos por el territorio de Cuetzalan y pudo constatar que muchos de los cuartos blanquicelestes están abandonados o tienen un uso muy distinto al que fueron concebidos. Sus dueños los han habilitado como bodegas para materiales de construcción, para almacenar sus productos agrícolas o guardar enseres de diverso tipo. Otros han ido más allá y le están sacando a las habitaciones un provecho mayor: las volvieron tiendas.

Algunos cuartos están en desuso porque fueron sepultados por desgajamientos de cerros, pues se ubicaron en zonas de evidente riesgo de desastre.

“El Chocolate”

Pero el caso más escandaloso es el del taller mecánico “El Chocolate”, perteneciente a un hombre que es identificado con ese apodo y del cual se sabe que ha sido distribuidor de drogas en el pasado reciente.

Fuentes consultadas por este rotativo, que brindaron su testimonio a cambio de que sus nombres permanecieran en el anonimato por temor a represalias, aseguraron que los vecinos le presentaron pruebas al presidente municipal de Cuetzalan sobre las actividades ilícitas de “El Chocolate” –un hombre joven, corpulento, de aspecto hosco y tatuado al estilo de la Mara Salvatrucha– y hasta le advirtieron del error de incluirlo en el programa de Cuartos Rosas. Óscar Paula no solo hizo caso omiso de la información y la alerta, sino que le entregó al presunto narcomenudista no uno sino tres espacios edificados con recursos federales que el sujeto ha convertido en su negocio particular.

Las fuentes aseguran que el primer paquete de mil cuartos de la Sedatu edificados en Cuetzalan benefició solo a familias que forman parte de la base electoral de Óscar Paula Cruz. También se rumora que los costos de cada construcción han sido aumentados, pues se calcula que cada espacio tendría un valor de 30 mil pesos y la autoridad municipal los ha valuado en 60 mil.

En entrevistas, beneficiarios y beneficiarias coincidieron en que Paula Cruz inició en 2017 la segunda parte del programa, la construcción de 2 mil cuartos más, la mayoría de los cuales serán terminados el presente año en coincidencia con la elección que en Puebla determinará todos los cargos de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

El alcalde panista les ha dicho a quienes recibirán esos 2 mil nuevos espacios que su entrega está condicionada a que en urnas triunfe el Partido Acción Nacional (PAN), por lo cual deben sufragar a favor de este. En el colmo de las amenazas y los engaños, Paula Cruz ha amagado con quitarles las habitaciones ya entregadas si el instituto derechista no gana.

Esta amenaza de represalia a todas luces falsa es, sin embargo, digna de crédito para muchas familias indígenas, que en estos momentos padecen la zozobra de perder no solo la edificación que el gobierno federal les dio a través de la Comuna, sino incluso sus terrenos, pues conocen los arrebatos y alcances de la ira del alcalde.

Auditoría

Los ciudadanos de Cuetzalan han intentado saber cuánto es el monto que el ayuntamiento ha manejado de recursos federales para el programa de Cuartos Rosas; sin embargo, esa y casi toda la información financiera es inaccesible, pues la administración de Óscar Paula no la ha dado a conocer ni la coloca en los sitios obligados por la ley para transparentar las acciones y presupuestos.

La gente está exigiendo que se realice una auditoria al alcalde panista para que se sepa la manera en la que ha usado el erario y evitar que se siga haciendo un uso electoral de los recursos que aportan los contribuyentes.

El PRI también presiona

En promedio, las familias de Cuetzalan tienen cuatro o cinco miembros en edad de votar. Sus sufragios se han convertido en un codiciado botín para los partidos y por esa razón muchos de los empadronados en el programa de Cuartos Rosas –convertidos en blanquiazules– no solo sufren las presiones y amenazas de Óscar Paula, sino también las de los operadores de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de la República que preside el priista Enrique Peña Nieto.

En efecto, en el recorrido hecho por La Jornada de Oriente, pobladores que son beneficiarios del Prospera, denunciaron que los promotores de ese programa federal les han ordenado votar por el PRI en esta elección, porque de lo contrario los eliminarán del padrón.

Para coaccionar el voto, los promotores, que tienen su sede central en Tlatlauquitepec, les han pedido copia de su credencial de elector y registran su folio, asegurándoles a los beneficiarios que podrán enterarse con ambos datos si ellos votaron o no por el tricolor y que de su cumplimiento al PRI dependerá su suerte.

Se calcula que en la región de Cuetzalan existen 9 mil 500 beneficiarios del Prospera que estarían siendo víctimas de este delito electoral.

Por esa razón, en algunas familias donde hay cuartos de la Sedatu repartidos por el edil panista Óscar Paula y también hay beneficiarios del Prospera presionados a votar por el PRI, han decidido que algunos miembros voten por Acción Nacional y otros por el tricolor para no perder los recursos.