“Agua sí, aviones no”: Pueblos originarios rechazan aeropuerto de Santa Lucía

En medio de cuestionamientos de habitantes, expertos, activistas y autoridades locales, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) realizó el jueves 30 de mayo una reunión de información sobre el proyecto de construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, en la cual hubo una respuesta de rechazo a la iniciativa del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En el municipio de Zumpango, estado de México, las autoridades del Ejército y del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) expusieron que el aeropuerto mixto civil-militar contará con tres pistas, con el objetivo de que la terminal pueda recibir 80 millones de pasajeros al año en su fase final. Informaron que para la zona de amortiguamiento acústico de la terminal haría falta adquirir mil 284 hectáreas, donde hoy se encuentran zonas agrícolas de temporal de los municipios de Nextlalpan, Tecámac y Zumpango. La adquisición de dichas tierras sería a través de la compra directa con los propietarios de ejidos que estén dispuestos a vender sus propiedades, pero también se anuncia la posibilidad de expropiar terrenos en los casos donde no haya acuerdo y estén en manos de privados.

Los residentes de los 12 pueblos originarios de Tecámac que se oponen al proyecto quienes se han movilizado, realizado asambleas, foros y actos de difusión en sus comunidades, denunciaron que inmobiliarias y desarrolladores están amenazando a los propietarios de tierras cercanas para que vendan sus predios. Aseguran que “la construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL) representa para la Cuenca de México y particularmente para nuestros pueblos originarios y colonias populares que quedamos dentro de su área de impacto directo un proyecto de devastación ambiental, destrucción, despojo y muerte”.

Posteriormente varas decenas de personas reunida en Santa María Ajoloapan, provenientes de algunos de los 14 pueblos escucharon la exposición de ponentes críticos al proyecto del AISL. Ahí se valoraron las deficiencias de la MIA y lo que reflejó la reunión mencionada en Zumpango con voceros de la SEDENA y los ingenieros responsables del Plan Maestro del aeropuerto. Se reconoce que muchos de los asistentes no protestaron, pero se descubrió que eran empleados del municipio llevados por órdenes de sus jefes y se retiraron a las  12 a seguir sus labores. Sn embargo los habitantes que fueron llegando se sumaron al rechazo de la construcción del mismo, coreando “Agua si, aeropuerto no”; los del batallón de ingenieros que fueron a exponer el megaproyecto, a favor del gobierno, no fueron capaces de aclarar de qué manera van a solucionar el desabasto de agua, si se sabe que las pipas llegan a llenar a Zumpango para abastecer a Tizayuca, a Ecatepec y a San Pedro, ya que no hay agua.


De Tultepec un estudiante preguntó: “cuando revisé la MIA vi que no hay plan de movilidad, todos saben que los que vivimos allá trabajamos la pirotecnia, ya es una tradición, también sabemos que no se pueden realizar explosiones en cierto perímetro cercano al aeropuerto, ¿entonces de qué vamos a vivir? ¿Qué van a hacer para resolverlo? ¿Lo van a desaparecer?

Hernán Correa estudioso del caso respondió: “ El desarrollo del proyecto lleva a Tultepec y a San Pedro de la Laguna, Zumpango a cambiar totalmente su economía, la MIA dice que se adecuarán los pueblos a lo que diga el megaproyecto y no al contrario.”

Un habitante de Sta. María explicó: “yo estuve pensando, si dicen que Santa Lucía tiene 2300 hectáreas, pero ahora necesitan 1300 más. Y además 1200 son de alto impacto acústico y de seguridad aeroportuaria, es decir, de vigilancia constante para que, nada ni nadie, afecte el funcionamiento del aeropuerto… Entonces en un mapa vi que iba a pasar por varios pueblos, bueno, entonces supe por qué los de los 12 pueblos se oponían. Ahora lo sé, me pregunto ¿qué va a pasar con esa gente? ¿Cómo va a ser su vida? Y entonces vi que esa área de impacto acústico va a pasar por la calle Hidalgo, aquí donde vamos a comprar, y nos va a afectar mucho, por eso ya no estoy de acuerdo con el aeropuerto”.

La lucha indígena de hoy, puede ser la última: Carlos González.

Remamx.org

Abasolo, Guanajuato. 28 mayo, 2019.  Los pueblos indígenas resisten una guerra en su contra; otra más en 5 centurias. O la misma desde entonces. Pero lo que está claro para el concejal nahua Carlos González es que esta vez es definitiva. Las naciones, tribus y pueblos originarios darán la batalla por seguir existiendo. Para muchos de ellos, de no ganar, no habrá mañana. Su cultura y su historia quedarán sepultadas para siempre.

(…)

—Desde la Otra Campaña, una iniciativa del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena lanzada en 2006 para organizar una resistencia anticapitalista, se señalaba que México se encaminaba al caos y a su desintegración. ¿Estamos en esa situación?

—Estamos. El caos ya se vive desde hace varios años. No es novedoso. No es algo actual. Eso hay que decirlo. Como lo señala el propio Andrés Manuel López Obrador, todo lo que está pasando no es algo que él haya ocasionado, generado. Fue ocasionado desde hace años por virtud de todas estas políticas y todos estos proyectos que han venido construyéndose desde arriba, desde el poder. Por eso nos preocupa que siga esta lógica; que en este nuevo gobierno lo que sigue imperando es la decisión de imponer a los pueblos proyectos y políticas.

Carlos González critica las supuestas consultas con las que López Obrador pretende imponer los proyectos ya pactados con el gran capital. Pero no sólo ncluso aquellas que pudieren realizarse bajo las directrices del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que garantizan una consulta libre, informada y previa a las comunidades. De lo que se trata, explica, es una nueva relación del Estado mexicano con los pueblos indígenas para que ellos decidan lo que quieren hacer con sus territorios y sus comunidades.

“Nosotros decimos que el derecho a la consulta es una pifia, es una gran mentira. No se les tendría que consultar a los pueblos indígenas sobre proyectos que se les quieren imponer. Lo que tendría que hacerse es construir una nueva relación donde los pueblos decidan cuáles son sus prioridades de desarrollo y qué proyectos deben desarrollarse en sus territorios. Llegar a los pueblos con la pretensión de imponerles proyectos desde arriba o desde afuera, legitimándolos con una consulta, es lo mismo: en el fondo sigue existiendo la misma relación.

“Por eso desde hace meses en el Congreso Nacional Indígena se viene discutiendo lo que se conoce como el derecho a la consulta. Y decimos que aun así la consulta indígena se lleve de acuerdo con las estipulaciones que marcan los convenios internacionales, en particular el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, siguen siendo imposiciones, siguen formando parte de una estructura jurídica, internacional y nacional, colonial.

—Hay decisiones ya tomadas por el gobierno federal para hacer varios megraproyectos. Y tenemos la decisión de varias comunidades para no permitir lo que consideran un despojo, una usurpación y una guerra. En este choque de trenes, ¿esperan desafortunadamente un baño de sangre? ¿Hay que preparase para algo?

—No. Nosotros lo hemos dicho sistemáticamente. No hemos optado por la vía de la guerra. La vía de la guerra sí significaría un baño de sangre. Desde arriba sí hay una guerra. Pero los pueblos originarios, y lo han acreditado de múltiples formas, procuran evitar la vía de la violencia, la vía de la guerra. Pienso yo, los pueblos originarios van a insistir en esa resistencia pacífica, civil organizada.

— ¿Pero sí hay violencia de arriba hacia abajo?

—La violencia de arriba hacia abajo ha sido permanente. No tiene que ver con un gobierno que se llame de izquierda, con uno que se llame de derecha, con una primera, segunda, tercera o cuarta transformación. Todas las transformaciones que ha habido en este país han implicado la violencia hacia los pueblos originarios y eso hasta el día de hoy no se ha detenido.

—Pero habrá una agudización de la violencia…

—En la medida en que se agudice el despojo, en que haya mayor presión sobre los territorios indígenas, en la medida en que la economía capitalista depende cada vez más de las guerras, de los cárteles delincuenciales, de los cárteles de las drogas, del tráfico de armas, pues evidentemente la violencia se recrudece no sólo contra los pueblos originarios, sino contra la humanidad entera y en todos los espacios de este planeta.

—¿Cuál es la aportación de la lucha indígena a la lucha anticapitalista?

Carlos González no es condescendiente. Hace una autocrítica a las propias comunidades y procura ofrecer un análisis honesto. Se aleja de la propaganda y del autoelogio.

“Los pueblos indígenas están inmersos en la economía capitalista, en el capitalismo. No hay que idealizarlos. Están inmersos en todo este mar de contradicciones propias del capitalismo. Sin embargo, en el horizonte, en la perspectiva histórica y en el sueño colectivo de los pueblos indígenas, todavía tiene un peso sustantivo la organización comunitaria, la organización colectiva de las comunidades y su relación de mucho respeto con la Madre Tierra, con la naturaleza. Creo que esos dos elementos son fundamentales y juegan en contra del capitalismo.”

Fragmentos de El Zenzontle

http://www.remamx.org/2019/05/la-lucha-indigena-de-hoy-puede-ser-la-ultima-carlos-gonzalez/

Murat presume desarrollo de Oaxaca… y la prensa lo tunde

Por Pedro Matías, 29 Mayo, 2019. Juchitán, Oax. (apro- extracto)

En medio de una andanada de consultas falsas, alejadas de las sedes principales de los pueblos y manipuladas con acarreados, se ha dado “legitimidad” a la creación de una empresa eólica,  incluía en el mega-depredador plan del canal seco transístmico en Tehuantepec. Los efectos sociales, ecológicos y económicos quieren ser ocultados. Publicamos lo que hacen los periodistas para desnudar a los funcionarios de la 4T. Ya crecen las resistencias. El Zen.

La euforia del gobernador Alejandro Murat se transformó en enojo cuando la prensa le lanzó preguntas para las que no tenía respuesta. Sus aires de triunfo se convirtieron en remolinos de ignorancia.

–¿Cuánto pagó en impuestos la empresa japonesa Mitsubishi y en que se invirtió el dinero?, fue la pregunta que irritó al mandatario y que desató la rabia de su equipo: “¿Por qué le preguntas eso al gobernador? Él no sabe de eso, pregúntalo a otros”.

–Las inversiones son muy importantes, pero ¿cuánto es lo que dejan en impuestos las empresas eólicas?, se le insistió.

Y más de tres veces el gobernador ignoró al reportero, mientras se ufanaba: “Aquí es un estado donde hay condiciones de inversión, aquí hay una inversión de 1.2 millones de dólares, es la más grande que hay en Latinoamérica de este tipo. Y que orgullo que sea aquí en nuestra tierra, en el istmo, en El Espinal y Juchitán”.

– ¿Y eso en cuánto se traduce en impuestos?

Fue tal la insistencia, que al final soltó: “Pues el impuesto que paga cualquier empresa del país. Habría que checar el dato porque hay muchos impuestos, pero con mucho gusto les paso el dato”.

– ¿Cómo no va a saber usted si es el gobernador?

Balbuceó: “El que cobra impuestos es el SAT (Servicio de Administración Tributaria)”.

Otro reportero preguntó: ¿A partir de cuándo se van a ver reflejados los beneficios? La respuesta: “Se ven desde el primer día”.

–Las inversiones son muy importantes, pero ¿cuánto es lo que dejan las empresas eólicas en impuestos al país? La misma pregunta a la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle.

Su respuesta fue contundente: “A ver. En este gobierno no hay condonación de impuestos para nadie, todos estamos pagando nuestros impuestos como corresponde. Las empresas están haciendo lo propio y los contribuyentes también”.

–Pueden llegar miles de millones de dólares, pero si no benefician a las comunidades, ¿de qué sirven? –se le insistió.

“En este gobierno ya empezamos con esto, cero condonación de impuestos, y en las comunidades ustedes lo están viendo. A lo mejor no alcanzan ustedes a percibirlo, pero donde no hay este tipo de inversiones no se derrama lo que ustedes tienen aquí. Por el momento no hay esta derrama”.

Nahle agregó: “Hoy vemos que estas inversiones generan un beneficio social porque hubo diálogo, acuerdo, y el presidente Andrés Manuel López Obrador (dice) hay que hablar entre el pueblo y las empresas, entre el pueblo y el gobierno, y lo vamos a hacer”.

Se le dijo a la funcionaria federal que con la llegada de los parques eólicos ha habido derramamiento de sangre, asesinatos o atentados contra líderes opositores, pero esa pregunta ya no tuvo respuesta.

A las 11 horas del martes 28 inició la inauguración del parque de la “Energía Eólica del Sur”, considerado el más grande de Latinoamérica, con 132 aerogeneradores con capacidad para generar 396 Mega Watts cada uno, además cuenta con dos subestaciones y 77 torres. La inversión de la empresa japonesa Mitsubishi ascendió a mil 200 millones de dólares. Asistieron apenas 200 personas, entre ellas 40 estudiantes del Cecyte  acarreados, 17 trabajadores de la empresa eólica, unas cuantas autoridades municipales, tres o cuatro representantes de Mitsubishi, y el resto empleados.

www.elzenzontle.org

zenzontle@elzenzontle.org

zenzontle2004@gmail.com