AGUA: DISCUSIÓN Y ANÁLISIS

Peña Nieto invitó a Martha Erika Alonso Hidalgo a su último informe de gobierno, ue posiblemente fue su último acto importante antes de entregar el poder el próximo 1 de diciembre ▪︎ Foto: Internet

Ha iniciado la polémica por la firma de 10 decretos de reserva de agua para las regiones de los ríos Santiago, Ameca, Pánuco, Papaloapan, Actopan y Antigua, y Grijalva-Usumacinta, así como para la costa de Jalisco y las costas Grande y Chica de Guerrero, que hizo el presidente Enrique Peña Nieto.

Los expertos que han hecho los primeros análisis sobre la determinación presidencial, coinciden en que se trataría en los hechos de la entrega del recurso a la iniciativa privada, en particular a grandes empresas mineras, energéticas, inmobiliarias, agropecuarias y otras, que explotarían el líquido para su beneficio exclusivo, con las consecuencias nocivas e irreversibles de sobra conocidas para el medio ambiente y la sociedad en general.

Los alcances de los decretos rubricados por el titular del Poder Ejecutivo federal modificarían un estatus de veda que existía sobre 300 cuencas hidrológicas de las 756 que existen en el país. En ese 40 por ciento de las cuencas escurre 55 por ciento de las aguas superficiales del país, según se sabe.


En los hechos, se replicaría en buena parte del país lo que ha sucedido en Puebla: la privatización del agua potable, una acción que, se ha visto de sobra, solo ha generado perjuicios a la sociedad como el encarecimiento de las tarifas, el acoso a los ciudadanos y  grandes ganancias para los empresarios.

Toca ahora analizar los mecanismos de defensa para que los decretos de Peña Nieto puedan ser revertidos, ya sea por la vía de juicios de amparo o por la intervención directa de los legisladores.