Agricultura familiar, un sistema de producción sostenible

La agricultura familiar es el modelo alternativo milenario que representa una fuente local de abasto alimentario e ingresos. Foto: es imagen.

Desde la década de 1970, México perdió la autosuficiencia alimentaria y no se ha recuperado.  El actual modelo económico dominante, instaurado en México desde hace casi cuatro décadas, ha propiciado diversos cambios en el sector agropecuario y el sistema alimentario nacional, propiciando la penetración en el campo de empresas trasnacionales en todos los procesos de la cadena de valor, el dominio casi total del suministro de semillas, fertilizantes y pesticidas, y la presencia de grandes corporativos trasnacionales en el dominio del sistema alimentario global a través de las cadenas de distribución de alimentos.

Subordinado a este modelo dominante y depredador, México acata las disposiciones de organismos multinacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, debido a la enorme deuda que México tiene con estos organismos, propiciando la reforma del 27 Constitucional y sometiendo su participación al TLCAN, asumiendo las consecuencias desastrosas para el sector agropecuario como la dependencia alimentaria del exterior en más de 50 por ciento; elevados costos de producción, pobreza rural, migración, desintegración familiar  y abandono.

Hoy se orienta a México desde el exterior a la reconversión productiva bajo el modelo de agronegocios, sustituyendo la producción de granos básicos y oleaginosas por cultivos de alta rentabilidad económica de exportación, que están provocando deterioro de los recursos naturales, agotamiento de los mantos acuíferos, pérdida de fertilidad natural y contaminación de los suelos, uso indiscriminado de agrotóxicos, acaparamiento y despojo de tierras mediante contratos leoninos.


La pequeña agricultura o agricultura familiar, se enfrenta a constantes amenazas, limitando su desarrollo y expansión. No obstante, su contribución es maravillosa, de las 570 millones de granjas que hay en el mundo, 88 por ciento son granjas familiares, lo que hace de la agricultura familiar el principal modo de producción agrícola del planeta y la mayor fuente de empleo; además de producir 80 por ciento de los alimentos del mundo. En México existen 5.4 millones de Unidades de Producción Rural, de las cuales 81.3 por ciento son del estrato de agricultura familiar. Su eficiencia supera a la agricultura industrial usando menos superficie y recursos.

En México, la agricultura familiar es el modelo alternativo milenario que representa una fuente local de abasto alimentario y de ingresos, la familia es la unidad social y económica más importante en el sector rural mexicano y el motor de funcionamiento de este sistema productivo. Su contribución socioeconómica, tecnológica y agroecológica, está vinculada al arraigo y la identidad con la tierra, a la parcela, a la autosuficiencia alimentaria, a la creación de empleo, a la conservación de los recursos naturales, la biodiversidad y reservorio fitogenético, a la preservación de las tradiciones culturales, la diversidad multiétnica, el valor y uso del conocimiento e intercambio de saberes ancestrales, la vida económica y productiva, la gobernabilidad y todo lo que ocurre en su territorio.

Pese a los embates de las políticas neoliberales, y algunos escépticos del mundo globalizado que apuestan a su desaparición por considerarla anacrónica, o modernizarla (destruirla); la agricultura familiar está presente como sistema sostenible, social, cultural, ambiental, humano y estrategia de vida.