Advierte Blanche Petrich sobre los medios como un “territorio colonizado”

De izquierda a derecha, Pedro Miguel, Blanche Petrich, Claudia Magallanes, Kristin Hrafnsson y Eduardo Almeida Sánchez durante la conferencia impartida en la Universidad Iberoamericana ■  Foto José Castañares
De izquierda a derecha, Pedro Miguel, Blanche Petrich, Claudia Magallanes, Kristin Hrafnsson y Eduardo Almeida Sánchez durante la conferencia impartida en la Universidad Iberoamericana ■ Foto José Castañares

La industria mediática nacional es un “territorio colonizado”, y por eso algunos periodistas están empeñados en democratizar a los medios; en ese sector se encuentra La Jornada y “otros medios hermanos”, advirtió Blanche Petrich en el Gimnasio–Auditorio Ignacio Ellacuría de la Universidad Iberoamericana Puebla.

La periodista de La Jornada participó en el panel La opacidad del presente. Derecho a información, Estado y poderes fácticos, de la Cátedra Alain Touraine, mesa en la que también estuvieron su homólogo y compañero de casa editorial Pedro Miguel; Kristin Hrafnsson, vocero de WikiLeaks, amén del director de esa organización, Julián Assange, quien hizo su aportación a través de un video.

Petrich se refirió a la “mezquindad” con que en todo el mundo, incluido México, se conduce la mayoría de los medios que censuran la publicación de informes secretos de los gobierno o, en el peor de los casos, en su mayoría, ni siquiera los repercuten.


También, a pregunta expresa, habló del acoso y el peligro que viven los periodistas en México, y puso como ejemplo la polémica entre la presentadora Laura Bozzo y la periodista Carmen Aristegui. En el intento de recuperar el caso de Ernestina Ascencio dijo que buscando al corresponsal de La Jornada en Veracruz encontró que había tenido que irse del país por las amenazas del narcotráfico. “Mi otra opción era Regina Martínez, la colega corresponsal de Proceso, pero fue asesinada. Ese crimen para muchos de nosotros sigue impune y yo y muchos colegas nos sentimos agraviados y tocados por ese clima de amenaza  generalizado contra  el gremio”.

Cuando le preguntaron cómo es que los medios independientes están afrontando y dando cobertura a la realidad nacional actual, frente a las empresas de comunicación que están aliadas o sometidas por conveniencia al poder, dijo que en estos momentos, por ejemplo, cuando hay una efervescencia magisterial para defender sus derechos, y existe un linchamiento contra la movilización, hay que darle voz a los maestros.

“Hay que divulgar las formas de represión, los  montajes hábilmente construidos en esta nueva línea de infiltrar grupos violentos para provocar a las manifestaciones y generar la acción policiaca, hay que ver el derecho a la protesta como algo que no hay que perder; eso es lo que tenemos que hacer desde las filas del periodismo independiente: simplemente insistir en la investigación de fondo, la divulgación de la verdad, en darles a los actores sociales su lugar, imprimir pluralidad en una información que se silencia desde los grandes consorcios”.

Por su parte, Pedro Miguel resaltó el poder que tienen las nuevas plataformas ciudadanas de comunicación en internet o las redes sociales, pero advirtió que “tener una cuenta de Twitter no te hace periodista, como no te hace médico el comprarte un bisturí. Hace falta rigor, preparación, método para ser un periodista profesional”.

Advirtió que, pese a que los gobiernos imperiales como Estados Unidos y el Reino Unido se empeñan en silenciar, castigar o descalificar esfuerzos como los que hace WikiLeaks, las filtraciones continuarán, porque hay un millón y medio de personas que trabajan en organismos que codifican información militar y seguramente entre ellos habrá muchos dispuestos a dar a conocer los secretos que perjudican a sus naciones o al mundo.

Por su parte, Kristin Hrafnsson aseveró que WikiLeaks trabaja con el mismo rigor que cualquier medio que honre la tradición pura del periodismo.

Aunque consideró que el futuro de la organización es difícil, por la ofensiva constante que le hacen los gobiernos, advirtió:

“Vamos a pelear por los principios generales de WikiLeaks; vamos a tener un lugar en el futuro”.

 

Contra los

estereotipos

 

Por la tarde, la investigadora Christine Castelain analizó la reconfiguración de los modelos de género que tienen lugar en una sociedad llena de códigos y estereotipos de lo que es masculino y femenino, y de los roles que cada uno debe ejercer dentro modelos culturales en estricto orden social.

La investigadora del Centro Nacional para la investigación científica hablo sobre los roles sociales que se han transformado en los países europeos de acuerdo con una serie de estudios realizados en matrimonios en los que la madre es el sustento del hogar, mientras que el padre es el que se encarga de las labores domésticas y el cuidado de los hijos, desencadenando un cambio en la identidad de lo que socialmente se ve como tareas femeninas.

Asimismo, señaló que estos núcleos familiares son más democráticos y se encuentran espacios en los cuales se dialoga en la repartición de las tareas y los quehaceres del hogar.

Sin embargo, aseguró que los hombres a los que por medio de correo electrónico se les encuestó buscan en la intimidad una pareja que cubra sus necesidades eróticas, afectivas y buscan un arquetipo de mujer para formar una familia y tener un hijo, pero no descartan la posibilidad de una aventura. Sin embargo, lo que estos hombres privilegian es una relación estable.

Castelain concluyó que en este siglo las mujeres se han apasionado por tener parte en los roles masculinos, por lo que ahora sólo se diferencia a un hombre de una mujer por el cuerpo biológicamente distinto.

 

(Con información de

Elizabeth García Vilchis).