Acusan a Federación de intentar desestabilizar movimiento magisterial

Acusan a Federación de intentar desestabilizar el movimiento magisterial.

Cientos de maestros, padres de familia y representantes de organizaciones sociales y sindicatos en Puebla marcharon este sábado, del parque Paseo Bravo al zócalo de la capital para exigir la abrogación de la reforma educativa y advertir que la Federación no logrará desestabilizar el movimiento magisterial.

La protesta fue parte de la jornada nacional de lucha para advertir a la Secretaría de Gobernación (Segob) no podrá desactivar la movilización desde las mesas de diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

La acción fue convocada por el Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP), y en ella también participaron la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre, la Asamblea Social del Agua (ASA), el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Universidad de Puebla (Suntuap), el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Puebla (Setep), el Movimiento Nacional por la Esperanza, Jubilados Unidos BUAP, e integrantes de las secciones 23 y 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) del interior del estado.


Los manifestantes marcharon con pancartas en mano donde exigieron la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto y del secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer, por imponer una ley que atenta contra la educación popular.

Acusan a federación de intento de sabotaje

En un mitin efectuado frente al zócalo de la ciudad de Puebla, el maestro Miguel Guerra Castillo, vocero del CDMP, advirtió que el movimiento magisterial no cederá ante el intento de desmovilización que el gobierno federal impone.

Expuso que a partir de la instalación de la mesa de negociación en la Secretaría de Gobernación, la fuerza represiva del Estado para imponer la reforma educativa se disfraza con una hábil política de negociación, dirigida a frenar la rebelión generalizada del magisterio y del pueblo que exigen la abrogación de la ley.

El docente sostuvo que lo que no pudieron las balas en Nochixtlán y la militarización del proceso de evaluación educativa, lo hace la política en las oficinas de Bucareli.

Miguel Guerra dijo que un grupo de expertos en maniobras y el aparato mediático ya están hablando de una salida al conflicto, con una mecánica de distensión en tres mesas de negociación: una política, otra educativa y la última social.

“La comisión negociadora asume otra vez una responsabilidad histórica si transige en nombre de millones de mexicanos que están atentos a su actuación”, refirió.

Expuso que la maniobra distractora de Gobernación parte de reconocer a regañadientes las graves afectaciones de la reforma educativa a los maestros: miles de cesados, encarcelados y perseguidos, así como la indignación generalizada de amplios sectores de la sociedad que reclaman la derogación de la enmienda a la Constitución.

Al último, el vocero del magisterio disidente en Puebla destacó que la duda es justificada por el hecho de que la mesa de negociación está integrada por uno solo de los referentes del movimiento sindical: la CNTE que representa a los maestros de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y parte de Michoacán, ya que como ha sido costumbre se excluye a los sindicatos independientes del país y movimientos emergentes del magisterio que han aparecido desde Nuevo León hasta Quintana Roo.

A pesar de ello, exhortó a mantener la fuerza de la movilización popular magisterial por la demanda de derogación de la reforma educativa desde las aulas, calles, plantones, hogares, centros de trabajo, sindicatos y asambleas populares que se expresan en forma pacífica por el derecho a la educación científica, laica, gratuita y democrática.