Debaten comerciantes y activistas sobre la peatonalización del Centro Histórico

Rafael García Otero

Gran polémica ha desatado la posible peatonalización del Centro Histórico de la ciudad de Puebla, entre diversos sectores de la población, por representar un cambio radical en algunas de las calles más emblemáticas y turísticas de la capital.

Mientras comerciantes aseguran que caerán sus ventas y se acrecentará la delincuencia, el gobierno de Luis Banck Serrato y otros gremios aseguran que la medida es para reactivar la economía y proteger el patrimonio edificado.

Sin embargo, no todos los comerciantes están en contra del proyecto. Iván Rivero, representante de las dulcerías de la calle 6 Oriente, consideró que el cierre de la calle tras el sismo del 19 de septiembre les representó un aumento del 40 por ciento en sus ventas.


El dirigente además comentó que disminuyó la incidencia delictiva de casi un 90 por ciento, pues en tres meses que permaneció cerrada la 6 Oriente, sólo se registró un atraco.

En la zona se encuentran instaladas 98 dulcerías, quienes refirieron que están a favor del proyecto por las ventajas reconocidas en los meses que estuvo restringido el acceso de vehículos al primer cuadro.

Incluso, solicitaron al ayuntamiento de Puebla que se aplique este programa que abarca de la 11 Norte-Sur al Bulevar 5 de Mayo y del Barrio del Carmen a la 18 Oriente-Poniente.

En tanto, algunos conductores de servicios de taxi privado consultados por esta casa editorial sostuvieron que la medida les traerá pérdidas económicas por no ingresar al Centro Histórico de la ciudad, sobre todo en fin de semana.

“La restricción nos traerá problemas económicos porque mucha gente viene al centro de la ciudad a pasear, a realizar sus compras los sábados y domingos, y quieren el servicio de taxi para poder trasladar sus productos”, comentó.

En entrevista, el taxista de nombre Jorge refirió que hasta el momento los socios de la plataforma Uber tampoco han sido informados ni notificados sobre el plan piloto de peatonalización del primer cuadro de la ciudad, cuando consideró deberían ser tomados en cuenta porque les perjudica.

Lo siento –dijo– por los ancianos que vienen al centro de la ciudad y que ahora tendrá que caminar más, poniendo en riesgo su salud.

En contra  parte, el gobierno de Puebla, presidido por Luis Banck Serrato, aseguró que el proyecto reactivará la economía local. Además arguye que el Centro Histórico resultará más “amable” para sus visitantes.

A esta postura se sumaron ciudadanos, activistas y empresarios que se pronunciaron a favor del proyecto.

Este es el caso de Armando Pliego Ishikawa, presidente del Consejo Ciudadano de Movilidad, quien llamó al ayuntamiento de Puebla a incluirlos en las mesas de trabajo en las que se analiza la implementación de un plan piloto.

La finalidad –dijo- es que puedan manifestar su opinión al respecto y lograr mejores propuestas en beneficio de los habitantes y turistas de la ciudad.