Abrirá la muestra Detener el infinito con exploraciones de 18 artistas en torno al dibujo

Emplazamientos, soluciones, proyecciones espaciales. Todas, acciones con las que los artistas invitados a la exposición Detener el infinito concluyen sus obras, aquellas que iniciaron a partir del uso del grafito o de las líneas y puntos bidimensionales que después, en algunos casos, fueron llevados a lo tridimensional.

A partir de este viernes 16 de febrero, Capilla del Arte UDLAP abre al público esta exposición que tiene como materia prima al dibujo expandido, visto como aquella posibilidad de disolver fronteras disciplinarias.

En Detener el infinito, que apuesta también a una reflexión sobre el ahora artístico y la forma en que aparentemente se puede poner en pausa a algo que de por sí transcurre, se conjunta la obra de 18 artistas en activo que encuentran sentido en el dibujo, un arte urgente de revaloración.


Marie France Desdier, directora de Espacios Culturales y Patrimonio Artístico de la Universidad de las Américas Puebla, señaló que precisamente la muestra puede ser vista como una reconciliación con el dibujo, con un arte que quizá por cotidiano no es atendido en sí mismo y en sus posibilidades.

No solo es el soporte clásico sino que es un arte que estalla en el aire, haciendo lo que ha hecho el artista a lo largo de la historia: traspasar del plano al volumen,  de su cabeza a algo que tiene forma.

Agregó que en Detener el infinito, que contó con el apoyo en el diseño de Julio Broca, es una forma de dar cabida a artistas de media generación que cuentan con trayectoria para demostrar que el arte mexicano esta “aquí en vivo”, acompañando a la tradición.

Están presentes Vanesa Enríquez, Mauro Giaconi, Jimena Schlaepfer, Blanca González, Christian Castañeda, Colectivo Feral, Eme de armario, Iván Balderas, Luis Ricardo, Marcos Castro, Mateo Pizarro, Miriam Salado, Erick Rosas Silva, Power Azamar, Rafael Uriegas, Renato Garza,  Sergio Elefante y Leticia Mundo.

Santos Cuatecontzi, curador de la muestra al lado de Paula Natoli, expuso que la exposición se inserta en las acciones que ellos, como fundadores y miembros del Colectivo la 15 han realizado durante 10 años, con la utilización de varios lenguajes que eran el argumento de su trabajo, siendo uno de ellos el dibujo.

Dijo que la colectiva, llama a que el espectador se acerque a los procesos, situaciones y temas por los que cruzan los artistas. “Es un primer acercamiento. Es la revisión de aquello que va constituyendo como una memoria, como un acercamiento natural a quienes garabatean en el aire”, sostuvo.

Agregó que curatorialmente, la muestra está definida por tres líneas: memoria, paisaje y tiempo.

Como ejemplo, refirió a la pieza de Jimena Schlaepfer quien a partir de una serie de dibujos realiza una pieza tridimensional apoyada en el alfabeto inicial de líneas, puntos, planos y volúmenes; o Mauro Giaconi quien sin usar un lápiz en el sentido formal, sí recurre al grafito como herramienta, mismo que hace polvo y lo transforma en algo tridimensional.

También está el ejercicio tradicional de Mateo Pizarro con el uso de claroscuros que dan un giro en su solución o Renato Garza, quien presenta un total de 52 dibujos pertenecientes a su proyecto Mareas humanas.

Presente en la rueda de prensa, el artista señaló que este es un proyecto de dibujo que lo ha acompañado a lo largo de 15 años, tiempo de “una investigación que sigue sucediéndose y expandiéndose”.

Explicó que dicha serie nació a partir de un punto y una vertical, grafismo que se volvió una acumulación de personas, obras que incluso ya están contenidas en acervos como la Colección Jumex y a partir de esta muestra en la Colección UDLAP.

“Es algo que hacemos de manera natural. Dibujar es observar y los humanos si tenemos un sentido desarrollado es la vista”.

Consideró que exposiciones como Detener el infinito, le da espacio a un grupo de artistas que han batallado y para quienes se ha vuelto complicado conseguir espacios y públicos. “Las políticas culturales han llevado a la exaltación del gran arte, por lo que esta bien hacer una revisión del ahora, porque en un futuro, quizá se consolide como algo que no sospechamos”.