A pesar del riesgo de represión hay que movilizarse para defender a Pemex: Bartlett

Manuel Bartlett estuvo ayer en Puebla para presentar en el salón Barroco del edificio Carolino de la Universidad Autónoma de Puebla el libro Estrategia Urgente en Defensa de la Nación ■ Foto José Castañares
Manuel Bartlett estuvo ayer en Puebla para presentar en el salón Barroco del edificio Carolino de la Universidad Autónoma de Puebla el libro Estrategia Urgente en Defensa de la Nación ■ Foto José Castañares

Sólo la movilización social podrá detener la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex) que impulsan el presidente Enrique Peña Nieto y sus aliados del Pacto por México, y aunque esa acción del pueblo de México debe ser pacífica, no debe amedrentarse por el riesgo real de que sea brutalmente reprimida, advirtió ayer el coordinador de la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo (PT) en el Senado de la República, Manuel Bartlett Díaz.

El ex secretario de Gobernación estuvo ayer en Puebla para presentar en el salón Barroco del edificio Carolino de la Universidad Autónoma de Puebla el libro Estrategia Urgente en Defensa de la Nación, el cual coordinó.

Antes, en una entrevista con varios medios de información, explicó:


“Estoy ajeno al proceso electoral poblano, estoy dedicado a las tareas en el Senado en un periodo muy difícil con esta cosa que se llama el Pacto por México, que es a final de cuentas suplantar al Congreso de la Unión, pues los que han firmado este pacto han estado impulsando reformas absolutamente reaccionarias, lo que demuestra que Peña Nieto es un neoliberal irracional, porque va tomando medidas que hacen un gran daño al país”.

Luego ejemplificó: “Ahí está la reforma laboral contra los trabajadores de México, la reforma de telecomunicaciones, abrir todo a los extranjeros, hasta la televisión 49 por ciento. La reforma educativa, que es una reforma propuesta por la OCDE, que es un organismo del Banco Mundial, vinculado a todo esto que es totalmente contrario al Artículo Tercero Constitucional, la evaluación como la solución total; ya se levantó la mitad del país en contra por esa razón”.

Y añadió: “Ya las leyes no se votan, las reformas constitucionales; llegan iniciativas del Pacto, que no son otra cosa que iniciativas de Peña Nieto, y no se discuten, se hacen dictámenes que ya vienen precocinados y se votan y punto. No hay discusión, no permiten la discusión. Y ahora viene anunciada la reforma energética en el mismo sentido de que no hay supuestamente una preocupación porque no se va a privatizar nada”.

Explicó que un grupo de expertos en la materia se reunió para analizar el tema de la energía a la luz de las declaraciones de Peña Nieto al inicio de su campaña, “cuando dijo que había que quitarse de ideologías, ser pragmáticos y abrir a la inversión privada, y siempre lo ha repetido una y otra vez”.

“La reforma energética es una reforma desnacionalizadota clarísimamente y embozada para engañar al pueblo de México, como hizo Calderón con el PRI, con el PRD, hace cinco años, con la de 2008; no la discuten”, insistió.

Luego se refirió a lo que acaba de declarar el primer magistrado en Irlanda del Norte al Wall Streer Journal y al Financial Times: “Eso es lo que viene”, abundó, “ahora ya lo mataron para que no se fijen bien en lo que dijo allá. Como hacen con todo: comprar el silencio en el país y la desinformación, pero ya viene la reforma y es una amenaza brutal para la soberanía nacional, como no la hemos tenido en muchísimos años, y por tanto hay que oponerse abiertamente ese propósito de Peña Nieto”.

–Pero con este escenario de atropellamiento del Poder Legislativo que usted describe por causa del Pacto por México, ¿no hay riesgo de que la reforma se imponga? –se le cuestionó.

–Claro –respondió– se impondrá por segunda vez, porque en 2008 fue igual, el engaño con las televisoras diciendo que era una propuesta modernizadora, que no iba a tocar nada y se abrió a las empresas. Y ahora es igual, es la confirmación de aquélla. Engañan, meten la iniciativa, van allá y declaran y aquí dicen que no es cierto.

–¿Y el Congreso entonces será suplantado?

–Pues igual, como ha sido hasta ahorita: sí aprobaron la reforma educativa sin discusión, sí aprobaron la reforma laboral sin discusión, todas ellas dañinas en contra de los intereses nacionales; las van imponiendo para servir a los grandes intereses económicos o a las trasnacionales. Entonces el grave peligro es que en la reforma energética lo hagan igual: el PRI con el Verde, con lo que queda de Gordillo y con el PRD. El camino que queda es la movilización del pueblo de México. Hay que detener a Peña Nieto, que trata de entregar al país.

–¿Pero cómo detenerlo si la versión que hay es que las elecciones que hay en 14 estados están negociadas a cambio de la reforma energética, y que incluso el PRI podría entregarle al PAN algunas plazas, como Baja California y Puebla, a cambio de que las entreguen? –le preguntó una periodista.

–Muy bien, eso es lo que está en este mercado sucio de la política que estamos describiendo; por eso con mayor razón es el pueblo de México el que tiene que defender sus intereses y habrá movilizaciones. Andrés Manuel López Obrador ya lo dijo; va a movilizar al pueblo de México contra esas iniciativas –ratificó.

–El asunto de la represión. Tan sólo el ejemplo del 1 de diciembre del año pasado dejó muy claro cuál puede ser el talante de este gobierno. Tiene Peña Nieto los antecedentes de Atenco. ¿Cuál es la opción que tiene la movilización social, se puede temer una represión de este calibre? –se le interrogó.

–Peña Nieto está comprometido con los intereses extranjeros –contestó–; ya vimos que el señor usó a la Policía ahora con los maestros y metió a la cárcel a su ex socia Gordillo, y hace cosas para enseñar la fuerza, y al secretario de Gobernación lo convirtió en el primer policía del país con todo y la Secretaría de Seguridad Pública ahí metida. Claro que son amenazantes, ¿pero y?, tiene uno que defender al país de medidas que son brutalmente lesivas.

“Estamos frente a verdades que se tratan de ocultar, porque el planteamiento de Peña Nieto es dar acceso a las grandes trasnacionales a la explotación del petroleo, lo que pone en riesgo la soberanía nacional”, indicó.

En su discurso, agregó, Peña Nieto sostiene que no es así, pero sus propuestas van en ese camino. Están, por principio, dijo, los compromisos con Estados Unidos para abastecerlo de crudo y la interpretación inaceptable de que estamos obligados a garantizar la seguridad energética de América del Norte.

Es decir, que México y Canadá sean proveedores seguros, que no pueden bajar su cuota de aportación de petróleo a Estados Unidos; es una interpretación que afecta a nuestro país.

En ese contexto se ubican los señalamientos de que Pemex no tiene capacidad para explotar sus yacimientos petrolíferos y que se requiere que las trasnacionales petroleras lo hagan. Ello se ha repetido en foros nacionales y extranjeros. En el Instituto Woodrow Wilson se señaló que México requiere incrementar la extracción de petróleo para poder atender sus compromisos.

Bartlett recalcó que en el Pacto por México está una reforma energética con ese mismo propósito, y recordó que un día antes el diputado del Partido Acción Nacional Juan Bueno Torio indicó que México necesita asociarse con grandes empresas.

“Por ahí viene todo, hay una campaña de mentiras contra la paraestatal, han asegurado incluso que está quebrada, pese a que es una empresa de gran capacidad de producción que sostiene al país, al aportar cerca de 50 por ciento del presupuesto.

Es importante saber lo que realmente ocurrió (el jueves) y si tiene que ver con la reforma energética, advirtió.