A joven asesinada de Ajalpan la mataron pese a que pagaron su rescate

Ajalpan. En esta ciudad se dio sepultura, el pasado viernes, a la víctima número 29 de feminicidio en Puebla, María José Feliciano Romero, estudiante de estomatología de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), quien fue asesinada al interior de un hotel de Tehuacán.

El párroco de Ajalpan, Enrique Camargo Meléndez, manifestó su pésame a la familia, al tiempo de lamentar que la realidad en México camina sobre un proyecto del mal que siembra terror y dolor.

Camargo Meléndez se pronunció por que las autoridades encargadas de investigar los hechos trabajen para no dejar ese caso impune, porque cuando la impunidad se hace presente se generan más hechos similares porque los delincuentes sienten que están libres del ejercicio de la justicia.


La joven fue secuestrada el pasado martes; según versiones que personas cercanas a la familia dieron a conocer, se supo que a través de una llamada telefónica se pidió una suma económica a los familiares a cambio de la libertad de María José, cantidad que fue entregada, pero la chica no regresó a su hogar.

La tarde del miércoles policías de Ajalpan, familiares y elementos de la Policía Municipal de Tehuacán iniciaron una búsqueda de la universitaria en centros comerciales, centrales de autobuses y otros sitios, de Tehuacán.

Durante esa búsqueda un familiar de la chica decidió preguntar en hoteles y fue a La Posada del Viajero, donde personal del lugar aseguró no haber visto a María José; horas más tarde fue en ese sitio donde se descubrió el cadáver de la chica.

La joven fue estrangulada en el cuarto marcado con el número 27, ubicado en el tercer piso de ese hotel, su cadáver fue descubierto por trabajadores del lugar, la tarde del miércoles, se sospecha de un hombre quien entró con ella a ese lugar.

No solo tenía un buen promedio escolar, según explicaron algunos de sus conocidos, también era una activista política, pues formaba parte de la Red de Jóvenes del Partido Revolucionario Institucional.

Este sería el segundo caso de feminicidio perpetrado contra alumnas de la UAP y, al mismo tiempo, integrantes de las juventudes priistas, en esta zona; el primero fue el secuestro y homicidio Isarve Cano Vargas, ocurrido en abril de 2015; un año después se suma el de María José Feliciano.