INAH desiste de denuncia contra investigadora crítica del gobierno

INAH desiste de despido a investigadora.

A falta de pruebas, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desistió de la denuncia que tenía presentada contra la arquitecta Sonia Espinosa Martínez, defensora del patrimonio industrial edificado en Puebla.

Espinosa Martínez fue una de las principales opositoras a la destrucción de la Casa del Torno para dar entrada a la construcción de una terminal del teleférico en su lugar, así como de las obras que destruyen la zona arqueológica de Cholula. Las dos obras a cargo del gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas.

Esta oposición, le valió a la perito del INAH su salida del organismo federal, luego de ser notificada el pasado 25 de enero que el último día de trabajo era con el cierre del mes.


Luego de medio año de litigio, la investigadora informó que se vio obligada a la jubilación, luego de 40 años de servicio y demostrar que hubo una complicidad entre el Comité Ejecutivo de Arquitectos Conservadores del Instituto y las autoridades, en su despido.

Mi  obligada  salida  del  Centro  INAH Puebla  por  los  embates  de  las  autoridades,  dejó

inconcluso un   proyecto de  clasificación  de  material   de gran  valor  testimonial  sobre   el

patrimonio del Estado de Puebla, me preocupa el destino de estas imágenes y planos,

porque son de gran valor para la defensa de los monumentos de la entidad.

Las acusaciones infundadas y poco claras de las autoridades del INAH, en complicidad

con el Comité Ejecutivo de Arquitectos Conservadores del INAH y algunos arquitectos y

pasantes   de   la   sección   de   monumentos   históricos   del   INAH   Puebla,   han   sido

desmontadas.  Esto  lo  puedo   afirmar,  a  partir  del  desistimiento  de   la  demanda  (mayo

2016) que de manera arbitraria el INAH interpuso en mi contra en abril de 2015. Después

de algunas pláticas la institución me ofreció mi jubilación anticipada a lo proyectado por

mí.

 

A  pesar   de   mi   difícil   decisión   de   jubilarme,   mi   verdad,  rectitud   y   compromiso   con  la

Institución ha prevalecido y por ello es que, reitero mi agradecimiento a todos aquellos,

que me permitieron compartir mi interés en el patrimonio cultural y edificado de nuestro

país,   como   fundamento   de   nuestra   identidad   nacional   y   no   como   producto   para   la

especulación inmobiliaria y los intereses económicos

Mi  obligada  salida  del  Centro  INAH Puebla  por  los  embates  de  las  autoridades,  dejó

inconcluso un   proyecto de  clasificación  de  material   de gran  valor  testimonial  sobre   el

patrimonio del Estado de Puebla, me preocupa el destino de estas imágenes y planos,

porque son de gran valor para la defensa de los monumentos de la entidad.

Las acusaciones infundadas y poco claras de las autoridades del INAH, en complicidad

con el Comité Ejecutivo de Arquitectos Conservadores del INAH y algunos arquitectos y

pasantes   de   la   sección   de   monumentos   históricos   del   INAH   Puebla,   han   sido

desmontadas.  Esto  lo  puedo   afirmar,  a  partir  del  desistimiento  de   la  demanda  (mayo

2016) que de manera arbitraria el INAH interpuso en mi contra en abril de 2015. Después

de algunas pláticas la institución me ofreció mi jubilación anticipada a lo proyectado por

mí.

 

A  pesar   de   mi   difícil   decisión   de   jubilarme,   mi   verdad,  rectitud   y   compromiso   con  la

Institución ha prevalecido y por ello es que, reitero mi agradecimiento a todos aquellos,

que me permitieron compartir mi interés en el patrimonio cultural y edificado de nuestro

país,   como   fundamento   de   nuestra   identidad   nacional   y   no   como   producto   para   la

especulación inmobiliaria y los intereses económicos

 

Mi obligada salida del Centro INAH Puebla por los embates de las autoridades, dejó inconcluso un proyecto de clasificación de material testimonial sobre el patrimonio del estado; me preocupa el destino de estas imágenes y planos, porque son de gran valor para la defensa de los monumentos de la entidad, destacó.

En una carta pública dirigida a esta casa editorial, Sonia Espinosa agradeció al movimiento social y a los defensores del patrimonio en Puebla el apoyo y la solidaridad, a raíz de su despido injustificado del INAH.

Mi verdad, rectitud y compromiso con la Institución ha prevalecido, y por ello mi agradecimiento a todos aquellos que me permitieron compartir mi interés en el patrimonio cultural y edificado de nuestro país, como fundamento de nuestra identidad nacional y no como producto de la especulación inmobiliaria y los intereses económicos, concluyó.

El pasado 31 de enero, la arquitecta Sonia Espinosa Martínez fue despedida de manera injustificada del Centro INAH Puebla, a pesar que estaba a un paso del trámite de su jubilación.

En febrero, la comunidad académica, intelectual y el gremio periodístico en Puebla inicio una campaña para recabar firmas, en redes sociales, a fin de exigir al secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, la reinstalación de  la arquitecta en sus funciones.

El documento también fue dirigido a María Teresa Franco González Salas, directora General del INAH en el país.

En el escrito le hicieron saber que el Centro INAH Puebla decidí despedir a una de sus mejores investigadoras, por asuntos políticos, pero no tomó la misma medida con dos miembros de la Sección de Monumentos Históricos, quienes -con base en documentos obtenidos vía IFAI-, la sociedad civil comprobó que habían falsificado sus títulos profesionales.

Así también los investigadores señalaron que se conoce de tiempo atrás que el Instituto interpuso una demanda al actual coordinador de dicha Sección, proceso legal que sigue vigente.

Durante su trayectoria en el INAH, la maestra Espinosa recibió reconocimiento en el campo de registro de bienes culturales inmuebles, contribuyó a documentar a lo largo de su historia laboral, las transformaciones y afectaciones de la ciudad de Puebla de forma gráfica y escrita, situación que reportó oportunamente, a las autoridades locales y central del INAH.