90% de maestros que laboran en el “triángulo rojo” tramita su cambio por inseguridad

José Luis Leyva Machuca, integrante del Consejo Democrático Magisterial Poblano, aseguró que varios de sus compañeros le han informado que los delincuentes les exigen una cuota quincenal para permitirles transitar ha-cia sus comunidades sin correr riesgos ■ Foto Elizabeth Rodríguez Lezama

Tehuacán. Debido a la violencia que priva en la zona del “triángulo rojo”, 90 por ciento de los profesores que imparten clases en comunidades que se ubican en esa región buscan su cambio lo más pronto posible, así lo dio a conocer José Luis Leyva Machuca, integrante del Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP).

Según lo que declaró Leyva Machuca, desde la parte de Azumbilla, que ya se encuentra cerca de la región referida, los docentes de educación indígena sufren los ataques de la delincuencia, algunos que han perdido sus autos en asaltos y otros más que hasta son extorsionados.

Aseguró que varios de sus compañeros le han informado que los delincuentes les exigen una cuota quincenal para permitirles transitar hacia sus comunidades sin correr riesgos, a lo que ellos tienen que acceder porque no les queda más opción, pues de lo contrario saben que les pueden hacer algún daño.


Por ese motivo, explicó, la mayoría de los maestros nuevos que son asignados a escuelas de esa zona solo esperan a que se cumpla el tiempo que les permite solicitar su cambio e inmediatamente inician con esos trámites, ya que dar clases en esa parte del estado representa vivir en peligro.

Cuando alguien sufre de esas amenazas o extorsiones, lo primero que procede es comunicar de la situación a sus líderes sindicales, detalló el integrante del CDMP, pero sostuvo que quienes encabezan el sindicato no tienen capacidad para exigir al gobierno que garantice la seguridad de los docentes, por lo cual los profesores están casi solos en esos casos.

José Luis Leyva lamentó que ni el sindicato ni la Secretaría de Educación Pública, muestren sensibilidad a la situación de riesgo en que laboran esos maestros, pues hasta el momento la inseguridad que priva en esa zona no disminuye.

Aunque en menor medida, dijo, la delincuencia también comenzó a ganar terreno en la Sierra Negra, pero en esa región solo consiste en robos y asaltos; sin embargo, consideró que se debe poner atención a esos hechos, ya que si se permite que crezca, los maleantes llegarán a cometer cada vez ilícitos mayores.

Para el entrevistado es obvio que hay una falta de interés desde el gobierno para proteger a los maestros quienes pese a todos los peligros que les exponen siguen acudiendo a atender a sus alumnos, trabajo que desempeñan con mucho compromiso, pero también con temor.