40 años de la Cooperativa indígena Tosepan Titataniske: logros y propósitos

Cuetzalan, Pue. 26 de febrero 2017. La nota simple es que la cooperativa Tosepan Titataniske hizo este domingo pasado una ceremonia para celebrar su 40 aniversario, para lo cual ofreció a los representantes de los 32 mil socios y a los invitados especiales –individuos, instituciones y organizaciones– un programa en el que se destacaron tres hechos: el repaso de sus logros en estas cuatro décadas, lectura que por cierto corrió a cargo de un pequeño de unos diez años de nombre Mario Durán Albores, quien lo hizo muy bien; varias intervenciones dancísticas y musicales, entrañables todas ellas, a cargo de los niños y jóvenes de la escuela primaria y secundaria creada por la organización básicamente para los hijos de afiliados; y la presentación de un imaginario diseñado durante más de medio año entre los representantes cooperativistas que hizo la muy recientemente nombrada presidente de la Cooperativa, Paulina Garrido, la primera mujer en ocupar ese cargo, la que nos dio un panorama de cómo ven su camino, el ideal de yeknemilis, de la vida que quieren, como se dice en su lengua, el maseualkopa, que es el náhuatl local.

Asistieron muchos invitados, los que la organización considera amigos suyos. Organizaciones productivas y sociales y hasta la representación de un municipio; entre las personalidades estuvieron Armando Bartra, Lorena Paz Paredes, Eckart Boege, Luisa Paré, Francisco López Bárcenas, Víctor Suárez, Luis Enrique Fernández y Fernando Celis, entre otros. Los ex presidentes de la organización y las cooperativistas fundadoras –mujeres, reitero– hicieron acto de presencia y disfrutaron el encuentro, que se remató con un mole con pollo, arroz, espléndidas tortillas y agua de horchata.

Enumerar los logros de esta organización conlleva una lista larga. En esta lista no estaría, por cierto, el carácter de referencia nacional y hasta fuereña que ha logrado la Tosepan, sin proponérselo, en un país harto de los partidos, los políticos y los gobiernos. “Hay que hacer lo que la cooperativa hace”, piensan o dicen muchos, y algunos acuden a este ombligo de moda entre el movimiento social que busca de respuestas a sus deseos de participación y cambio.


Hay que hablar de algunas de las cosas que han hecho en 40 años, no sin enormes y dificultades y errores.

Lo primero que recuperaron fue el espíritu de los pueblos originarios, que es el suyo propio: sus formas de tomar decisiones, sus formas de comunicación, el respeto a su cultura y tradiciones, entre ellas, las productivas. Ese, sin duda, es su mayor logro.

Luego, capacitaron siempre a sus miembros, para lo cual construyeron a fines de los 80 el centro de formación Kaltaixpetaniloyan, “la casa en donde se abre el espíritu”, corazón físico de la organización.

Lograron superar la acción de los acaparadores de café que asolaban la región hasta finales de los 70 y estimularon la producción del aromático, pero comprendieron con las profundas crisis meteorológicas y económicas de fines de los 80 que el monocultivo era un error, por lo que de inmediato buscaron la diversificación, apoyándose en primer lugar en la pimienta gorda mexicana, que muchas veces deja a los productores más recursos que el café. Impulsaron y aprovecharon el mercado de comercio justo, que les ha beneficiado. La diversificación y la búsqueda de los recursos tradicionales les hizo llegar a la producción de miel de la abeja nativa, melipona, la Scaptotrigona mexicana o pisilnemej, en su lengua; hoy día la demanda que les hacen de este producto es muy superior a su capacidad productiva, por ello ha alcanzado un creciente precio del mercado y es una actividad en acelerado crecimiento.

Se enumeran también la pavimentación de caminos, la transformación de residuos orgánicos en abonos, la diversificación agrícola y muchas otras búsquedas en materia de producción orgánica.

Hay que destacar la muy dura lucha por dignificar a la mujer, que tiene una expresión muy importante en que el año pasado fue elegida por primera vez una mujer como presidente y otra como secretaria de la cooperativa.

Desde 1988 se ofrecieron servicios financieros a los socios, lo que les ha permitido un expansión como caja de ahorros y de préstamos a tasas y condiciones mucho mejores que las imperantes no solo en el mercado agiotista local, sino incluso en el nacional.

Agreguemos la introducción de la producción y el aprovechamiento del bambú, el ecoturismo, las acciones de vivienda con materiales locales y no dañinos con más de 10 mil casas construidas, y el extraordinario modelo de educación básica que ya contamos antes. Pongamos también el programa de familias sanas, que atiende a unas 2 mil 200 familias.

En este aspecto hay que mencionar que la Tosepan es una de las organizaciones que conforman el Comité para el Ordenamiento Territorial Integral de Cuetzalan y sus integrantes se encuentran en las formaciones de Altepejtajpianij, del Agua, las de seguridad comunitaria y los comités de todo tipo que en los últimos años se han formado para defender el territorio, no como un simple espacio terrestre, sino como el ámbito de integración de la naturaleza, el humano como parte intrínseca de ella. La resistencia ante las pretensiones de instalar minas a cielo abierto, hidroeléctricas y aplicar el fracking como método de extracción de hidrocarburos ha encontrado hasta ahora una resistencia férrea de parte de estas organizaciones en las que participa la cooperativa.

La Tosepan Titataniske cumple 40 años y muchos nos preguntamos: ¿cómo lo ha logrado?