30 piezas originales y réplicas dan cuenta de la cultura, arte y religión del antiguo Egipto

Con un costo total de 5 millones de pesos fue traída, desde el Museo de Florencia, Italia, la exposición Tutankamón, la tumba, el oro y la maldición que se integra por 170 piezas, sólo 30 de ellas originales y las otras réplicas autorizadas por el Museo de El Cairo.

De éstas 30 piezas originales destacan los ejemplares de joyería como el collar con pendiente en forma de ojo, el collar de oro de halcón, el collar de buitre, así como una diadema con incrustaciones de piedras semipreciosas y pastas vítreas.

Asimismo, una colección de estatuas Ushabti –las cuales ayudaban al difunto a desarrollar actividades manuales en el reino de ultratumba–, un hacha ceremonial, sellos reales y amuletos para embalsamamiento.


Una de las réplicas emblemáticas, destaca, es la máscara fúnebre chapada en oro que fue hallada en la tumba de Tutankamon; la pieza original se encontraba colocada sobre el rostro vendado de la momia del faraón.

Otras de las piezas exhibidas que fueron realizadas por un par de artistas asentados en la región de Toscana, Italia, son los llamados vasos canopos, recipientes donde se colocaban las vísceras de los muertos, lavadas y embalsamadas para preservar la unidad del cuerpo. De ellos, existen cuatro tipos: amset, hapy, kebenhsenuf y duamutef, cada uno protegido por una diosa titular: Isis, Neftis, Selket y Neit. Los repositorios, tras el rito funerario, debían estar orientados hacia los cuatro puntos cardinales: el hígado al sur, los pulmones al norte, los intestinos al oeste y el estómago al este.

Desde el viernes 21 de agosto y hasta el 10 de diciembre próximo, la muestra organizada por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP) en colaboración con algunas empresas patrocinadoras y el estado, se exhibirá en la Galería de arte del Palacio Municipal.

Además de los patrocinadores y la gestión del IMACP, la muestra llega como parte de la gira organizada por México –que incluyó las ciudades de México, Tijuana y Monterrey– de la empresa History Time, encargada de la realización de las réplicas y la museografía.

Evelyn Valle Fuentes, historiadora del proyecto expositivo, explicó que Tutankamón, la tumba, el oro y la maldición es una muestra historiográfica y didáctica que propicia el entendimiento de la cultura, el arte y la religión de los egipcios durante el reinado de Tutankamón, el joven faraón que ascendió al trono a los ocho años de edad y lo abandonó abruptamente, por muerte, a los 18 o 19 años.

“Es una pauta para entender las diferencias de una cultura ubicada en épocas alejadas. Es una exposición para imaginar y comprender”, dijo.

Agregó que parte importante de la exposición gira en torno a la supuesta maldición que acompaña al descubrimiento del egiptólogo inglés Howard Carter, cuando, tras su obstinado trabajo arqueológico de 15 años, descubrió en 1922 la tumba de un desconocido faraón de la dinastía XVIII, de quien tenía sólo una referencia: un anillo en el que leyó por primera vez su nombre, Tut–Ankh–Amun, que traducido equivale a “más que nunca está vivo Amon”, y que, dicho hallazgo, le llevó a perecer –a él y a otros personajes más ligados al encuentro– de manera “sospechosa”.

Otra línea, expuso Valle Fuentes, tiene que ver con la importancia de la religión y con ello labor de los sacerdotes y embalsamadores egipcios, estos últimos poseedores de un conocimiento que se heredaba generación tras generación.

Destaca que el horario de visita de Tutankamón, la tumba, el oro y la maldición será de las 10 de la mañana a las 9 de la noche, con un costo de entrada de 65 pesos para el público en general, descuentos de 50 por ciento para grupos escolares y empresariales, mientras que niños, ancianos y personas con discapacidad tendrán que pagar 45 pesos. Los lunes por la mañana la entrada será libre –con cupo limitado–, lo mismo que durante las Noches de museos, a partir de las 17 horas.

Sobre el costo de entrada de la exposición y la posibilidad de que con ello se “privatice” un espacio expositivo que desde la creación del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla –hace más de 10 años– no tuvo costo de entrada, Anel Nochebuena dijo que la cuota “flexible” es para garantizar otras muestras del mismo tipo.

Mientras que para el director de la galería, Michael López Murillo, cobrar la entrada a la exposición no es una privatización sino una forma de llevar el nivel cultural de la ciudad.