18 de marzo. ¿Nada que celebrar?

El próximo martes se cumplen 76 años de la expropiación de la industria petrolera, que para bien de la nación hiciera el entonces presidente de México Lázaro Cárdenas. Es bueno recordar que el presidente Cárdenas expropió el petróleo como solución a un conflicto que se inició por una cuestión laboral, ya que las compañías extranjeras se negaron a acatar un laudo de la Suprema Corte que las condenaba a cumplir las demandas de los trabajadores. Cumplida la expropiación, las petroleras extranjeras realizaron una intensa campaña de desprestigio a nivel nacional e internacional contra el gobierno cardenista, lesionando la integridad de la nación y violentando su soberanía. Supusieron, y supusieron mal, que ejercerían presión al gobierno mexicano para que diera marcha atrás, pero la determinación, el valor y el patriotismo del presidente Cárdenas fueron superiores.

Las compañías petroleras gozaron por muchos años de privilegios económicos y tolerancia gubernamental, en donde operaban no había desarrollo social, para eso no había un centavo pero sí había “guardias blancas” que de manera ilegal escribían historias de atropellos abusos y asesinatos siempre a favor de las compañías privadas extranjeras, además de la persistente intervención de esas empresas en los asuntos de política nacional, no debemos olvidar que además sostuvieron a grupos rebeldes para alzarse contra el gobierno, financiaron la compra de armamento y corrompieron a quien se dejó corromper, sobre todo a la prensa antipatriótica que las defendía. Sí, desde entonces muchos se rendían ante el dinero de las trasnacionales, que siempre han utilizado su poder económico para obtener beneficios más allá e de la legalidad.

En el decreto expropiatorio se consigna que de continuar las petroleras en México se perdería el poder económico el Estado, y por ende su poder  político y que la soberanía de la nación quedaría expuesta a las maniobras del capital extranjero. Y así es como Cárdenas se decide por la soberanía del país, decreta la expropiación y se expulsa a las 17 compañías petroleras extranjeras que operaban en el país.


Hoy están en el poder quienes se dejan seducir por los beneficios que les puede traer su alianza con el capital extranjero, que está a punto de volver a apropiarse de la mayor riqueza que poseemos: el petróleo.

Y porque los mexicanos patriotas sí tenemos mucho que recordar y condenar, Morena–Puebla prepara un acto en el zócalo de la ciudad a las 4 de la tarde en donde se presentara a la ciudadanía el mural de la ignominia para que se conozca a los legisladores que traicionaron a la Patria; se podrá escuchar el decreto de expropiación en voz del General Lázaro Cárdenas, y se pondrá a disposición de la ciudadanía un libro donde se podrán dejar mensajes de condolencias a la patria; además de participar en el cortejo fúnebre de la Constitución. Ese día, en todo el país se alzará la voz en contra del mayor robo de todos los tiempos, la reforma energética.

 

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