11 de mayo de 1960

La capacidad de las personas

para pensar irá siéndoles

arrebatada cada vez más y


trasladada a la tecnología

George Ritzer

Esta detención puede pasar desapercibida 58 años después, incluso ha quedado como un dato más de la historia, sin embargo, una vez detenido el general A. Eichman fue sometido a un juicio y debería de considerarse como uno de los casos más emblemáticos de la historia del derecho y de la historia reciente de la humanidad, pues se rompieron esquemas con lo que sucedió en ese juicio, ya que si bien termino en la sentencia de muerte a través de la horca, lo notable de ese juicio es que la defensa del general alemán fue en el sentido de que él cumplía con el deber de su cargo, que consistía en dirigir los procedimientos para detener y llevar a los campos de concentración a ese gran número de personas que terminaron sus vidas en esos lugares. En su defensa sostuvo el general A. Eichmann: “Durante toda mi vida he estado acostumbrado a la obediencia incondicional. ¿Qué me habría aportado la desobediencia? ¿Y a quien habría beneficiado?” (Mulisch, Harry “El Juicio a Eichmann Causa Penal 40/61” Ariel, México, 2014).
El 11 de mayo de 1960 pudiera ser una fecha más, que bien puede pasar desapercibida por la generalidad, sin embargo ese día fue detenido el general alemán Adolf Eichmann en Buenos Aires para ser juzgado en Israel concretamente en Jerusalén, debido a que se le imputaba que había sido el artífice de la muerte de los seis millones de judíos que se cometió durante el régimen nazi. La historia sostiene que: “En Auschwitz perecieron cerca de 2 millones de personas. El gas que se usaba era un pesticida, el Zyklon B –hidruro de cianuro– que se gasificaba al contacto con el aire y era introducido por pequeñas aperturas en el techo (Lefranc, Cesar. “Holocausto y Dignidad” Ubijus, México, 2009).

De ese juicio se desprendieron conclusiones muy importantes y trascendentes para el devenir de la historia, principalmente que: “el genocidio se volverá a cometer” es decir que no fue un caso aislado lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial, sino que se corre el riesgo que suceda de nueva cuenta, pues la muerte de tantas personas se debió a que se burocratizo la muerte, es decir se estableció toda una serie de procedimientos donde intervino una gran cantidad de personas para poder provocar estas muertes, por tanto la burocracia deshumanizó la muerte de tantas mujeres y hombres, se volvió el trabajo de la muerte adiafórico (Bauman, Zigmunt, “Modernidad y Holocausto” Ediciones sequitur, Madrid, 2010).

En realidad esta volviendo a suceder una matazón de seres humanos por todo el mundo y esto atendiendo a la burocratización de los trabajos, que los ha hecho neutrales, que no permite distinguir entre el bien y el mal de los trabajos de un policía, de un soldado, de un fiscal, o bien de un juez y que decir de los superiores de todos estos, en donde solamente se observan procedimientos, es decir la organización científica del trabajo, a decir de Goerge Ritzer: “La cadena de montajes de Henry Ford, la construcción de viviendas en serie en Levittown, los grandes centros comerciales, y el primer McDonald… un sistema racionalizado” (Ritzer, George, “La mcdonalización de la sociedad” Ariel, Barcelona, 2014) sin embargo, no se da oportunidad a meditar si esto es para bien o para mal, simplemente se hacen las cosas de la labor diaria y con eso es suficiente, sin importar lo bueno o lo malo de esas labores.

Esta función burocratizadora la tenemos muy presente en todos los ámbitos de las funciones del Estado, y esto ya no es noticia, pero tampoco están excluidos de este mal las empresas privadas, las entidades particulares desde luego que también cuentan con ese mal, al grado que muchas de las ocasiones pudiera ser mas grave en la esfera privada que la pública, y esto lo podemos observar en los bancos, en las instituciones de seguros, en las instituciones educativas, que con el afán de rendir resultados económicos, pasa a segundo término cualquier consecuencia a lo que se le ha llamado “daño colateral”, termino utilizado últimamente por las instituciones de seguridad para justificar su torpeza causando muertes de civiles con el afán de acabar con la delincuencia organizada y otros males que la propia burocracia los ha causado.

Pues bien, esa fecha del 11 de mayo de 1960, pero sobre todo el juicio al general Eichmann no debe de olvidarse, por el contrario debe de quedar muy presente, atendiendo a que se debe de hacer algo para evitar que la burocracia sea un simple intercambio y movimiento de papales, actualmente electrónicos, que han causado en este caso muertes en todo el mundo, –basta con observar los ataques en medio oriente con los drones norteamericanos– así, de alguna forma lo que debe de provocarse es humanizar a la humanidad.